Miguel de Unamuno – A Mercurio cristalino

¡Oh, cristiano Mercurio!, de ti impetro
una patria feliz, pues de ti Marte
dependiendo su espada ha de ofrendarte;
ese que empuñas, formidable cetro

el de tira y afloja sutil metro
rige a la tierra; sobre tu baluarte
brilla la cruz en el áureo estandarte
de esa tu religión de pacto retro.

Tú que en heroicos tiempos de alcahuete
a los dioses serviste, dios espurio,
luego los subastaste cual vil flete,

te hiciste bautizar bajo perjurio
y hecho cristiano así en un periquete
sobre ellos reinas hoy, ¡oh vil Mercurio!