The Project Gutenberg EBook of Reina Valera New Testament of the Bible 1858 (#2 in our series of Spanish Bibles) Copyright laws are changing all over the world. Be sure to check the copyright laws for your country before downloading or redistributing this or any other Project Gutenberg eBook. This header should be the first thing seen when viewing this Project Gutenberg file. Please do not remove it. Do not change or edit the header without written permission. Please read the "legal small print," and other information about the eBook and Project Gutenberg at the bottom of this file. Included is important information about your specific rights and restrictions in how the file may be used. You can also find out about how to make a donation to Project Gutenberg, and how to get involved. **Welcome To The World of Free Plain Vanilla Electronic Texts** **eBooks Readable By Both Humans and By Computers, Since 1971** *****These eBooks Were Prepared By Thousands of Volunteers!***** Title: Reina Valera New Testament of the Bible 1858 Author: Anon. Release Date: June, 2004 [EBook #5878] [Yes, we are more than one year ahead of schedule] [This file was first posted on September 15, 2002] Edition: 10 Language: Spanish Character set encoding: ASCII *** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK, REINA VALERA NEW TESTAMENT OF THE BIBLE 1858 *** La Valera 1858 de la SBBE. Aviso: Este texto del Nuevo Testamento (Valera 1858) fue bajado de la pagina de web: Antigua Version Valera 1909 - La palabra de Dios en espanol. (www.valera1909.com) Este texto no tiene derechos reservados, puedes distribuirlo como quieres. Solamente pedimos que por respeto del trabajo que invertimos en dandote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.), que dejes este aviso y la siguiente introduccion (Todo entre [Empieza...] y [Termina...]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com. Introduccion a la Valera 1858 de la SBBE. El texto siguiente fue escaneado de un Nuevo Testamento en Espanol que compre de una coleccion privada en Leon, Guanajuato, Mexico, en 1986. Impresa en Londres en 1865 por Spottiswoode y Compania, New Street Square, representa la condicion de la Valera 1602 en la segunda mitad del siglo 19, siendo revisado mayormente en su ortografia. Todos los otros tipos de revision son escasos en este texto. Hemos supuesto que el texto de este Nuevo Testamento es la revision hecha por la Sociedad Biblica Britanica y Extranjera (SBBE) en 1858. Sin embargo, el Nuevo Testamento que escaneamos no fue impreso por la SBBE, y hasta ahora no han confirmado la identidad del texto que representa. La revision SBBE 1858 era una de tres revisiones de Valera circulando en la era de su impresion (1865), y este texto es diverso que las otras dos revisiones (SPCC 1862, SBA 1865), por eso parece apropiado asumir que el texto en esta impresion es verdaderamente el NT Espanol de la SBBE 1858. Algunas revisiones ligeras nos confunden, sin embargo, siendo identicas a las revisiones hechas por la SPCC en 1862 (e.g. Lucas 6.1: panes - sembrados), y nos hace suponer la posibilidad que habia otra revision que ambas usaron, de otra manera tendriamos que suponer que la SPCC 1862 uso en parte la revision de la SBBE 1858. (Hubo revision de la Valera en 1831-2 por la Sociedad Biblica de Glasgow, pero no tenemos ningun ejemplar). Este Nuevo Testamento reproducimos aqui no solo para documentar tales revisiones, sin embargo, sino para proveer una representacion precisa de la original Valera 1602, modernizada ortograficamente para facilitar comparacion con revisiones posteriores. Si por medio de informacion futura averiguamos que no es la revision de la SBBE de 1858, nos disculpamos ahora por la mala representacion, pero por ser el texto siguiente mayormente una Valera 1602 revisada ortograficamente, el proposito de esta reproduccion se mantiene igual. En todos nuestros textos, letra italica se reproduce entre corchetes [...], para que se convierta facilmente el Nuevo Testamento a muchos diferentes formatos. Algunas ediciones impresas tenian tanto letra italica y palabras entre corchetes. En estos casos, para mantener la integridad de la reproduccion, aun corcheteamos palabras inicialmente italicas, pero para indicar la diferencia encerramos entre simbolos relativos <...> las palabras originalmente entre corchetes. Todas las copias impresas que hemos escaneado y duplicado contienen errores de impresion y puntuacion. Algunos son obvios, pero de vez en cuando habia varias posibilidades en la correccion. En tales casos determinamos la correccion segun la original 1602, o la norma actual, la 1909. En todos los casos que hicimos correcciones senalamos la palabra alterada con el circunflejo (^). Ademas senalamos con la misma marca aquellos lugares donde parecia haber error, pero por no estar seguros, no cambiamos nada. Todos los asteriscos (*) en el texto son reproducciones de la impresion original. Significan alguna referencia en la margen, la cual reproducimos en abrazaderas {*...} al final del versiculo. Guillermo Kincaid [Termina Aviso e Introduccion] EL NUEVO TESTAMENTO DE NUESTRO SENOR JESU CRISTO, O SEAN LOS ESCRITOS EVANGELICOS Y APOSTOLICOS. VERSION REVISTA Y CONFRONTADA CON EL TEXTO GRIEGO, Y CON DIVERSAS TRADUCCIONES, POR CIPRIANO DE VALERA. LONDRES. 1865 IMPRESO POR SPOTTISWOODE Y COMPANIA, NEW-STREET SQUARE LONDRES EL SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SENOR JESU CRISTO SEGUN S. MATEO. CAPITULO 1 1 LIBRO de la generacion de Jesu Cristo, hijo de David, hijo de Abraham. 2 Abraham engendro a Isaac; e Isaac engendro a Jacob; y Jacob engendro a Juda y a sus hermanos; 3 y Juda engendro de Thamar a Phares y a Zara; y Phares engendro a Hesron; y Hesron engendro a Ram; 4 y Ram engendro a Aminadab; y Aminadab engendro a Naason; y Naason engendro a Salmon; 5 y Salmon engendro de Raab a Booz; y Booz engendro de Ruth a Obed; y Obed engendro a Isai; 6 e Isai engendro al rey David; y el rey David engendro a Salomon de la [que fue mujer] de Urias; 7 y Salomon engendro a Roboam; y Roboam engendro a Abiam; y Abiam engendro a Asa; 8 y Asa engendro a Josaphat; y Josaphat engendro a Joram; y Joram engendro a Ozias; 9 y Ozias engendro a Joatham; y Joatham engendro a Achaz; y Achaz engendro a Ezechias; 10 y Ezechias engendro a Manasse; y Manasse engendro a Amon; y Amon engendro a Josias; 11 y Josias engendro a Jechonias, y a sus hermanos, en la trasmigracion de Babilonia; 12 y despues de la trasmigracion de Babilonia, Jechonias engendro a Salathiel; y Salathiel engendro a Zorobabel; 13 y Zorobabel engendro a Abiud; y Abiud engendro a Eliacim; y Eliacim engendro a Azor; 14 y Azor engendro a Sadoc; y Sadoc engendro a Achim; y Achim engendro a Eliud; 15 y Eliud engendro a Eleazar; y Eleazar engendro a Mathan; y Mathan engendro a Jacob; 16 y Jacob engendro a Joseph marido de Maria, de la cual nacio Jesus, el cual es llamado el Cristo. 17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, [son] catorce generaciones; y desde David hasta la trasmigracion de Babilonia, catorce generaciones; y desde la trasmigracion de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. 18 Y EL nacimiento de Jesu Cristo fue asi: Que siendo Maria su madre desposada con Joseph, antes que se juntasen, fue hallada estar prenada del Espiritu Santo. 19 Y Joseph su marido, como era justo, y no la quisiese infamar, quiso dejarla secretamente. 20 Y pensando el esto, he aqui, que el angel del Senor le aparece en suenos, diciendo: Joseph, hijo de David, no temas de recibir a Maria tu mujer: porque lo que en ella es engendrado, del Espiritu Santo es : 21 y parira hijo, y llamaras su nombre JESUS: porque el salvara a su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto acontecio para que se cumpliese lo que fue dicho por el Senor por el profeta, que dijo: 23 He aqui, que una virgen sera prenada, y parira hijo, y llamaras su nombre Emmanuel, que declarado es: Con nosotros Dios. 24 Y despertado Joseph del sueno, hizo como el angel del Senor le habia mandado, y recibio a su mujer. 25 Y no la conocio hasta que pario a su Hijo primogenito; y llamo su nombre JESUS. CAPITULO 2 1 Y COMO fue nacido Jesus en Bethlehem de Judea en los dias del rey Herodes, he aqui, que Magos vinieron del oriente a Jerusalem, 2 diciendo: ?Donde esta el Rey de los Judios, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3 Y oyendo [esto] el rey Herodes, se turbo, y toda Jerusalem con el. 4 Y convocados todos los principes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les pregunto donde habia de nacer el Cristo. 5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea: porque asi esta escrito por el profeta: 6 Y tu, Bethlehem, [de] tierra de Juda, no eres muy pequena entre los principes de Juda: porque de ti saldra Guiador, que apacentara a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamados los Magos en secreto, entendio de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella. 8 Y enviandolos a Bethlehem, dijo: Andad alla, y preguntad con diligencia por el nino; y despues que le hallareis, hacedmelo saber, para que yo venga y le adore. 9 Y ellos, habiendo oido al rey, se fueron; y he aqui, que la estrella, que habian visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el nino. 10 Y vista la estrella, se gozaron mucho de gran gozo. 11 Y entrando en la casa, hallaron al nino con su madre Maria, y postrandose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, e incienso, y mirra. 12 Y siendo avisados por revelacion en suenos, que no volviesen a Herodes, se volvieron a su tierra por otro camino. 13 Y partidos ellos, he aqui, el angel del Senor aparece en suenos a Joseph, diciendo: Levantate, y toma al nino, y a su madre, y huye a Egipto, y estate alla, hasta que yo te [lo] diga: porque ha de acontecer que Herodes buscara al nino para matarle. 14 Y el despertando, tomo al nino y a su madre de noche, y se fue a Egipto; 15 y estuvo alla hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese lo que fue dicho por el Senor por el profeta, que dijo: De Egipto llame a mi Hijo. 16 Herodes entonces, como se vio burlado de los Magos, se enojo mucho; y envio, y mato todos los ninos que habia en Bethlehem, y en todos sus terminos, de edad de dos anos abajo, conforme al tiempo que habia entendido de los Magos. 17 Entonces fue cumplido lo que se habia dicho por el Senor por el profeta Jeremias, que dijo: 18 Voz fue oida en Rama, lamentacion, lloro, y gemido grande: Rachel que llora sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. 19 Mas muerto Herodes, he aqui, el angel del Senor aparece en suenos a Joseph en Egipto, 20 diciendo: Levantate, y toma al nino, y a su madre, y vete a tierra de Israel: que muertos son los que procuraban la muerte del nino. 21 Entonces el se levanto, y tomo al nino, y a su madre, y se vino a tierra de Israel. 22 Y oyendo que Arquelao reinaba en Judea por Herodes su padre, tuvo temor de ir alla: mas amonestado por revelacion en suenos, se fue a las partes de Galilea. 23 Y vino, y habito en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habia de ser llamado Nazareno. CAPITULO 3 1 Y EN aquellos dias vino Juan el Bautista, predicando en el desierto de Judea, 2 y diciendo: Enmendaos: que el reino de los cielos se acerca. 3 Porque este es aquel del cual fue dicho por el profeta Isaias, que dijo: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Senor; enderezad sus veredas. 4 Y tenia Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel montes. 5 Entonces salia a el Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia al rededor del Jordan, 6 y eran bautizados de el en el Jordan, confesando sus pecados. 7 Y viendo el muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venian a su bautismo, les decia: Generacion de viboras, ?quien os ha ensenado a huir de la ira que vendra? 8 Haced pues frutos dignos de conversion. 9 Y no penseis a deciros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos a Abraham aun de estas piedras. 10 Ahora, ya tambien la hacha esta puesta a la raiz de los arboles; y todo arbol que no hace buen fruto, es cortado, y echado en el fuego. 11 Yo a la verdad os bautizo en agua para conversion: mas el que viene tras mi, mas poderoso es que yo, los zapatos del cual yo no soy digno de llevar: el os bautizara en Espiritu Santo y fuego. 12 Su aventador en su mano, y aventara su era, y allegara su trigo en el alfoli, y quemara la paja en fuego que nunca se apagara. 13 ENTONCES Jesus vino de Galilea a Juan al Jordan, para ser bautizado de el. 14 Mas Juan le resistia mucho, diciendo: Yo he menester de ser bautizado de ti, ?y tu vienes a mi? 15 Empero respondiendo Jesus le dijo: Deja ahora: porque asi nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejo. 16 Y Jesus despues que fue bautizado, subio luego del agua, y, he aqui, los cielos le fueron abiertos, y vio al Espiritu de Dios que descendia como paloma. Y venia sobre el; 17 y, he aqui, una voz de los cielos que decia: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento. CAPITULO 4 1 ENTONCES Jesus fue llevado del Espiritu al desierto, para ser tentado del diablo. 2 Y habiendo ayunado cuarenta dias y cuarenta noches, despues tuvo hambre. 3 Y llegandose a el el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. 4 Mas el respondiendo, dijo: Escrito esta: No con solo el pan vivira el hombre: mas con toda palabra que sale por la boca de Dios. 5 Entonces el diablo le pasa a la santa ciudad; y le puso sobre las almenas del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, echate [de aqui] abajo; que escrito esta: Que a sus angeles mandara por ti; y te alzaran en las manos, para que nunca tropieces [con] tu pie a piedra. 7 Jesus le dijo: Otra vez esta escrito: No tentaras al Senor tu Dios. 8 Otra vez le pasa el diablo a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria, 9 y le dice: Todo esto te dare, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesus le dice: Vete, Satanas: que escrito esta: Al Senor tu Dios adoraras, y a el solo serviras. 11 El diablo entonces le dejo; y he aqui, los angeles llegaron, y le servian. 12 MAS oyendo Jesus que Juan era preso, se volvio a Galilea; 13 y dejando a Nazaret, vino, y habito en Capharnaum, [ciudad] maritima, en los confines de Zabulon y de Nephthalim: 14 para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaias, que dijo: 15 La tierra de Zabulon, y la tierra de Nephthalim, camino de la mar, de la otra parte del Jordan, Galilea de los Gentiles, 16 pueblo asentado en tinieblas, vio gran luz: y a los asentados en region y sombra de muerte, luz les esclarecio. 17 Desde entonces comenzo Jesus a predicar, y a decir: Enmendaos: que el reino de los cielos se ha acercado. 18 Y andando Jesus junto a la mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simon, que es llamado Pedro, y Andres su hermano, que echaban la red en la mar: porque eran pescadores. 19 Y les dice: Venid en pos de mi, y os hare pescadores de hombres. 20 Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. 21 Y pasando de alli, vio otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la nave con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamo. 22 Y ellos luego, dejando la nave, y a su padre, le siguieron. 23 Y rodeo Jesus a toda Galilea, ensenando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo. 24 Y corria su fama por toda la Siria: y traian a el todos los que tenian mal, los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lunaticos, y paraliticos; y los sanaba. 25 Y le seguian muchas companias de Galilea, y de Decapolis, y de Jerusalem, y de Judea, y de la otra parte del Jordan. CAPITULO 5 1 Y VIENDO Jesus las companias, subio en el monte; y sentandose el, se llegaron a el sus discipulos. 2 Y abriendo [el] su boca, los ensenaba, diciendo: 3 Bienaventurados los pobres en espiritu porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los tristes: porque ellos recibiran consolacion. 5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibiran la tierra por herencia. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos seran hartos. 7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzaran misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazon: porque ellos veran a Dios. 9 Bienaventurados los pacificos: porque ellos seran llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois, cuando dijeren mal de vosotros, y [os] persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos: porque vuestro salario [es] grande en los cielos: que asi persiguieron a los profetas que [fueron] antes de vosotros. 13 Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal se desvaneciere, ?con que sera salada? no vale mas para nada, sino que sea echada fuera, y sea hollada de los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo. La ciudad asentada sobre el monte no se puede esconder: 15 ni se enciende el candil, y se pone debajo de un almud, mas en el candelero, y alumbra a todos los que estan en casa. 16 Asi [pues] alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que esta en los cielos. 17 No penseis que he venido para desatar la ley, o los profetas: no he venido para desatar[la], mas para cumplirla. 18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecera de la ley, que todas las cosas no sean hechas. 19 De manera que cualquiera que desatare uno de estos mandamientos muy pequenos, y asi ensenare a los hombres, muy pequeno sera llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere, y ensenare, este sera llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque [yo] os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entrareis en el reino de los cielos. 21 Oisteis que fue dicho a los antiguos: No mataras: mas cualquiera que matare, sera culpado de juicio: 22 yo pues os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, sera culpado de juicio; y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, sera culpado de concilio; y cualquiera que [a su hermano] dijere: Loco, sera culpado del quemadero del fuego. 23 Por tanto si trajeres tu presente al altar, y alli te acordares que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja alli tu presente delante del altar, y ve: vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ve, y ofrece tu presente. 25 Se amigo de tu adversario presto, entre tanto que estas con el en el camino: porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil; y seas echado en prision. 26 De cierto te digo, que no saldras de alli, hasta que pagues el postrer cornado. 27 Oisteis que fue dicho a los antiguos: No adulteraras: 28 yo pues os digo, que cualquiera que mira la mujer para codiciarla, ya adultero con ella en su corazon. 29 Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasion de caer, sacale, y echale de ti: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al quemadero. 30 Y si tu mano derecha te fuere ocasion de caer, cortala, y echala de ti: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al quemadero. 31 Tambien fue dicho: Cualquiera que enviare su mujer, dele carta de divorcio: 32 mas yo os digo, que el que enviare su mujer, fuera de causa de fornicacion, hace que ella adultere; y el que se casare con la enviada, comete adulterio. 33 Tambien, oisteis que fue dicho a los antiguos: No te perjuraras: mas pagaras al Senor tus juramentos: 34 yo pues os digo: No jureis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey; 36 ni por tu cabeza juraras: porque no puedes hacer un cabello blanco o negro; 37 mas sea vuestro hablar, Si, si: No, no: porque lo que es mas de esto, de mal procede. 38 Oisteis que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente: 39 mas yo os digo: No resistais con mal: antes a cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuelvele tambien la otra. 40 Y al que quisiere ponerte a pleito, y tomarte tu ropa, dejale tambien la capa. 41 Y a cualquiera que te cargare por una legua, ve con el dos. 42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti emprestado, no le rehuses. 43 Oisteis que fue dicho: Amaras a tu projimo; y aborreceras a tu enemigo: 44 yo pues os digo: Amad a vuestros enemigos: bendecid a los que os maldicen: haced bien a los que os aborrecen; y orad por los que os calumnian y os persiguen: 45 para que seais hijos de vuestro Padre que esta en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos; y llueve sobre justos e injustos. 46 Porque si amareis a los que os aman, ?que salario tendreis? ?No hacen tambien lo mismo los publicanos? 47 Y si abrazareis a vuestros hermanos solamente, ?que haceis de mas? ?No hacen tambien asi los publicanos? 48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto. CAPITULO 6 1 MIRAD que no hagais vuestra limosna delante de los hombres, para que seais mirados de ellos: de otra manera no tendreis salario acerca de vuestro Padre que esta en los cielos. 2 Pues cuando haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipocritas en las sinagogas, y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su salario. 3 Mas cuando tu haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha: 4 que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que mira en lo secreto, el te pagara en publico. 5 Y cuando orares, no seas como los hipocritas: porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para que sean vistos. De cierto que [ya] tienen su salario. 6 Mas tu, cuando oras, entrate en tu camara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que esta en secreto: y tu Padre, que ve en lo secreto, te pagara en publico. 7 Y orando, no seais prolijos, como los Gentiles, que piensan que por su parleria seran oidos. 8 No os hagais pues semejantes a ellos: porque vuestro Padre sabe de que cosas teneis necesidad antes que vosotros le pidais. 9 Vosotros, pues, orareis asi: Padre nuestro, que estas en los cielos: sea santificado tu nombre. 10 Venga tu reino: sea hecha tu voluntad, como en el cielo, [asi] tambien en la tierra. 11 Danos hoy nuestro pan cotidiano. 12 Y sueltanos nuestras deudas, como tambien nosotros soltamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentacion: mas libranos de mal: porque tuyo es el reino, y la potencia, y la gloria, por [todos] los siglos. Amen. 14 Porque si soltareis a los hombres sus ofensas, os soltara tambien a vosotros vuestro Padre celestial. 15 Mas si no soltareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os soltara vuestras ofensas. 16 Y cuando ayunais, no seais como los hipocritas, austeros: que demudan sus rostros para parecer a los hombres que ayunan. De cierto os digo, [que ya] tienen su salario. 17 Mas tu, cuando ayunas, unge tu cabeza, y lava tu rostro, 18 para no parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que esta en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te pagara en publico. 19 No hagais tesoros en la tierra, donde la polilla y el orin corrompe, y donde ladrones minan, y hurtan: 20 mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe, y donde ladrones no minan, ni hurtan. 21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, alli estara vuestro corazon. 22 El candil del cuerpo es el ojo: asi que si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo sera luminoso. 23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo sera tenebroso. Asi que si la lumbre que en ti hay, son tinieblas, ?cuantas [seran] las mismas tinieblas? 24 Ninguno puede servir a dos senores: porque o aborrecera al uno, y amara al otro; o se llegara al uno, y menospreciara al otro. No podeis servir a Dios y a Mammon. 25 Por tanto os digo: No os congojeis por vuestra vida, que habeis de comer, o que habeis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habeis de vestir. ?La vida no es mas que el alimento, y el cuerpo que el vestido? 26 Mirad a las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolies; y vuestro Padre celestial las alimenta. ?No sois vosotros mucho mejores que ellas? 27 ?Mas quien de vosotros podra congojandose anadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ?por que os congojais? Aprended [de] los lirios del campo, como crecen: no trabajan, ni hilan: 29 mas os digo, que ni aun Salomon con toda su gloria fue vestido asi como uno de ellos. 30 Y si la yerba del campo, que hoy es, y manana es echada en el horno, Dios [la] vista asi, ?no [hara] mucho mas a vosotros, [hombres] de poca fe? 31 No os congojeis, pues, diciendo: ?Que comeremos, O que beberemos, o con que nos cubriremos? 32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: porque vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas teneis necesidad. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios, y su justicia; y todas estas cosas os seran anadidas. 34 Asi que, no os congojeis por lo de manana; que la manana traera su congoja: baste al dia su afliccion. CAPITULO 7 1 No juzgueis, porque tambien no seais juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgais, sereis juzgados; y con la medida que medis, [con ella] os volveran a medir. 3 Y ?por que mires la arista que [esta] en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que esta en tu ojo? 4 O ?como diras a tu hermano: Espera, echare de tu ojo la arista; y, he aqui, [una] viga en tu ojo? 5 iHipocrita! echa primero la viga de tu ojo; y entonces miraras en echar la arista del ojo de tu hermano. 6 No deis lo santo a los perros; ni echeis vuestras perlas delante de los puercos: porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan, y os despedacen. 7 Pedid, y se os dara: buscad, y hallareis: tocad, y se os abrira. 8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca, se abre. 9 ?Que hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dara una piedra? 10 ?Y, si [le] pidiere pescado, le dara serpiente? 11 Pues, si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dadivas a vuestros hijos, vuestro Padre que esta en los cielos, ?cuanto mas dara buenas cosas a los que piden de el? 12 Asi que, todas las cosas que querriais que los hombres hiciesen con vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos: porque esta es la ley, y los profetas. 13 Entrad por la puerta estrecha: porque el camino, que lleva a perdicion, es ancho y espacioso; y los que van por el, [son] muchos. 14 Porque la puerta es estrecha, y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que lo hallan. 15 Tambien, guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas: mas de dentro son lobos robadores. 16 Por sus frutos los conocereis. Cogense uvas de los espinos, o higos de los cambrones? 17 De esta manera, todo buen arbol lleva buenos frutos: mas el arbol podrido lleva malos frutos. 18 No puede el buen arbol llevar malos frutos; ni el arbol podrido llevar buenos frutos. 19 Todo arbol que no lleva buen fruto, cortase, y echase en el fuego. 20 Asi que por sus frutos los conocereis. 21 No cualquiera que me dice Senor, Senor, entrara en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que esta en los cielos. 22 Muchos me diran en aquel dia Senor, Senor, ?no profetizamos [en] tu nombre, y [en] tu nombre sacamos demonios, y [en] tu nombre hicimos muchas grandezas? 23 Y entonces les confesare: Nunca os conoci: apartaos de mi, obradores de maldad. 24 Pues, cualquiera que me oye estas palabras, y las hace, le comparare al varon prudente, que edifico su casa sobre pena: 25 y descendio lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayo: porque estaba fundada sobre pena. 26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le comparare al varon loco, que edifico su casa sobre arena: 27 que descendio lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, e hicieron impetu en aquella casa; y cayo; y fue su ruina grande. 28 Y FUE [que] como Jesus acabo estas palabras, las companias se espantaban de su doctrina: 29 porque los ensenaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. CAPITULO 8 1 Y COMO descendio del monte, le seguian muchas companias. 2 Y, he aqui, un leproso vino, y le adoro, diciendo: Senor, si quisieres, puedes limpiarme. 3 Y extendiendo Jesus su mano, le toco, diciendo: Quiero: se limpio. Y luego su lepra fue limpiada. 4 Entonces Jesus le dijo: Mira, no [lo] digas a nadie: mas ve, muestrate al sacerdote, y ofrece el presente que mando Moises, para que les conste. 5 Y entrando Jesus en Capharnaum, vino a el el centurion, rogandole, 6 y diciendo: Senor, mi mozo esta echado en casa paralitico, gravemente atormentado. 7 Y Jesus le dijo: Yo vendre, y le sanare. 8 Y respondio el centurion, y dijo: Senor, no soy digno que entres debajo de mi techumbre: mas solamente di con la palabra, y mi mozo sanara: 9 porque tambien yo soy hombre debajo de potestad; y tango debajo de mi [potestad] soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y [lo] hace. 10 Y oyendo[lo] Jesus, se maravillo, y dijo a los que [le] seguian: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 11 Mas [yo] os digo, que vendran muchos del oriente, y del occidente, y se asentaran con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos. 12 Y los hijos del reino seran echados a las tinieblas de fuera: alli sera el lloro, y el crujir de dientes. 13 Entonces Jesus dijo al centurion: Ve, y como creiste, sea hecho contigo. Y su mozo fue sano en el mismo momento. 14 Y vino Jesus a casa de Pedro, y vio a su suegra echada en la cama, y con fiebre. 15 Y toco su mano, y la fiebre la dejo; y ella se levanto, y les servia. 16 Y como fue ya tarde, trajeron a el muchos endemoniados, y echo [de ellos] los demonios con la palabra, y sano todos los enfermos: 17 para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaias, que dijo: El tomo nuestras enfermedades, y llevo [nuestras] dolencias. 18 Y VIENDO Jesus muchas companias al rededor de si, mando que se fuesen de la otra parte [del lago.] 19 Y llegose un escriba, y dijole: Maestro, te seguire donde quiera que fueres. 20 Y Jesus le dijo: las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos: mas el Hijo del hombre no tiene donde acueste su cabeza. 21 Y otro de sus discipulos le dijo: Senor, dame licencia que vaya primero, y entierre a mi padre. 22 Y Jesus le dijo: Sigueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos. 23 Y entrando el en [un] navio, sus discipulos le siguieron. 24 Y, he aqui, fue hecho en la mar un gran movimiento, que el navio se cubria de las ondas; y el dormia. 25 Y llegandose sus discipulos, le despertaron, diciendo: Senor, salvanos, perecemos. 26 Y [el] les dice: ?Por que temeis, [hombres] de poca fe? Entonces despierto reprendio a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza. 27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ?Que [hombre] es este, que aun los vientos y la mar le obedecen? 28 Y como el vino de la otra parte en la provincia de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salian de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podia pasar por aquel camino. 29 Y, he aqui, clamaron, diciendo: ?Que tenemos contigo, Jesus, Hijo de Dios? ?Has venido ya aca a molestarnos antes de tiempo? 30 Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. 31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permitenos que vamos en aquel hato de puercos. 32 Y les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron en aquel hato de puercos; y he aqui, todo el hato de los puercos se precipito de un despenadero en la mar; y murieron en las aguas. 33 Y los porqueros huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados. 34 Y, he aqui, toda la ciudad salio a recibir a Jesus: y cuando le vieron, le rogaban que se fuese de sus terminos. CAPITULO 9 1 ENTONCES entrando en el navio, paso de la otra parte, y vino a su ciudad. 2 Y, he aqui, le trajeron un paralitico echado en [una] cama: y viendo Jesus la fe de ellos, dijo al paralitico: Confia, hijo; tus pecados te son perdonados. 3 Y, he aqui, algunos de los escribas decian dentro de si: Este blasfema. 4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ?Por que pensais mal en vuestros corazones? 5 ?cual es mas facil, decir: los pecados te son perdonados; o decir: Levantate, y anda? 6 mas porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados (dice entonces al paralitico): Levantate, toma tu cama, y vete a tu casa. 7 Entonces el se levanto, y se fue a su casa. 8 Y las companias viendo[lo], se maravillaron, y glorificaron a Dios, que hubiese dado tal potestad a hombres. 9 Y PASANDO Jesus de alli, vio a un hombre, que estaba sentado al banco [de los publicos tributos], el cual se llamaba Mateo, y dicele: Sigueme. Y se levanto, y le siguio. 10 Y acontecio que estando el sentado a la mesa en casa, he aqui que muchos publicanos y pecadores, que habian venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesus y sus discipulos. 11 Y viendo [esto] los Fariseos, dijeron a sus discipulos: ?Por que come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12 Y oyendo[lo] Jesus, les dijo: los que estan sanos, no tienen necesidad de medico; sino los enfermos. 13 Andad, antes aprended que cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: Porque no he venido a llamar los justos, sino los pecadores a penitencia.* {* A enmienda, a conversion.} 14 Entonces los discipulos de Juan vienen a el, diciendo: ?Por que nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discipulos no ayunan? 15 Y les dijo Jesus: ?Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo esta con ellos? Mas vendran dias, cuando el esposo sera quitado de ellos, y entonces ayunaran. 16 Y nadie echa remiendo de pano recio en vestido viejo: porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor rotura. 17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros: mas echan el vino nuevo en cueros nuevos; y lo uno y lo otro se conserva juntamente. 18 HABLANDO el estas cosas a ellos, he aqui, un principal vino, y le adoro, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven, y pon tu mano sobre ella, y vivira. 19 Y se levanto Jesus, y le siguio, y sus discipulos. 20 Y, he aqui, una mujer enferma de flujo de sangre doce anos habia, llegandose por detras, toco la fimbria de su vestido: 21 porque decia entre si: Si tocare solamente su vestido, sere libre. 22 Mas Jesus volviendose, y mirandola, dijo: Confia, hija, tu fe te ha librado. Y la mujer fue libre desde aquella hora. 23 Y venido Jesus a casa del principal, viendo los tanedores de flautas, y la compania que hacia bullicio, 24 diceles: Apartaos, que la moza no es muerta; mas duerme. Y se burlaban de el. 25 Y como la compania fue echada fuera, entro, y la tomo de la mano; y la moza se levanto. 26 Y salio esta fama por toda aquella tierra. 27 Y pasando Jesus de alli, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David. 28 Y venido a casa, vinieron a el los ciegos; y Jesus les dice: ?Creeis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Si, Senor. 29 Entonces toco los ojos de ellos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. 30 Y los ojos de ellos fueron abiertos; y Jesus les encargo [rigurosamente], diciendo: Mirad, nadie [lo] sepa. 31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra. 32 Y saliendo ellos, he aqui, le trajeron un hombre mudo, endemoniado. 33 Y echado fuera el demonio, el mudo hablo. Y las companias se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel. 34 Mas los Fariseos decian: Por el principe de los demonios echa fuera los demonios. 35 Y RODEABA Jesus por todas las ciudades y aldeas, ensenando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo. 36 Y viendo las companias, tuvo misericordia de ellas: que eran derramados y esparcidos, como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dice a sus discipulos: A la verdad la mies es mucha: mas los obreros, pocos: 38 rogad pues al Senor de la mies, que envie obreros a su mies. CAPITULO 10 1 ENTONCES llamando sus doce discipulos, les dio potestad contra los espiritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad, y toda flaqueza. 2 Y los nombres de los doce apostoles son estos: El primero, Simon, que es dicho Pedro, y Andres su hermano: Jacobo [hijo] de Zebedeo, y Juan su hermano: 3 Felipe, y Bartolome: Tomas, y Mateo el publicano; Jacobo [hijo] de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo: 4 Simon de Cana, y Judas Iscariote, que tambien le entrego. 5 Estos doce envio Jesus, a los cuales dio mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no ireis, y en ciudad de Samaritanos no entreis: 6 mas id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos ha llegado. 8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia. 9 No poseais oro, ni plata, ni dinero en vuestras bolsas; 10 ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordon: porque el obrero digno es de su alimento. 11 Mas en cualquier ciudad o aldea, donde entrareis, buscad [con diligencia] quien sea en ella digno, y reposad alli hasta que salgais. 12 Y entrando en la casa, saludadla. 13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendra sobre ella: mas si no fuere digna, vuestra paz se volvera a vosotros. 14 Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. 15 De cierto os digo: [Que el castigo] sera mas tolerable a la tierra de los de Sodoma, y de los de Gomorrha en el dia del juicio, que a aquella ciudad. 16 He aqui, yo os envio como a ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. 17 Y guardaos de los hombres: porque os entregaran en concilios, y en sus sinagogas os azotaran. 18 Y aun a principes, y a reyes sereis llevados por causa de mi, para que les conste a ellos, y a los Gentiles. 19 Mas cuando os entregaren, no os congojeis como, o que habeis de hablar: porque en aquella hora os sera dada que hableis. 20 Porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espiritu de vuestro Padre, que habla en vosotros. 21 El hermano entregara al hermano a la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantaran contra los padres, y los haran morir. 22 Y sereis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que soportare hasta el fin, este sera salvo. 23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid a la otra: porque de cierto os digo, [que] no acabareis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre. 24 El discipulo no es mas que su Maestro, ni el siervo mas que su Senor. 25 Bastele al discipulo ser como su Maestro, y al siervo como su Senor: si al [mismo] Padre de la familia llamaron Beelzebub, ?cuanto mas a los de su casa? 26 Asi que no los temais: porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; y [nada] oculto, que no haya de saberse. 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en luz; y lo que ois a la oreja, predicadlo de los tejados. 28 Y no tengais miedo de los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar: temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el quemadero. 29 ?No se venden dos pajarillos por una blanca? y uno de ellos no cae a tierra sin vuestro Padre. 30 Y vuestros cabellos tambien, todos estan contados. 31 No temais pues: mas valeis vosotros que muchos pajarillos. 32 Pues cualquiera que me confesare delante de los hombres, le confesare yo tambien delante de mi Padre, que esta en los cielos. 33 Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negare yo tambien delante de mi Padre, que esta en los cielos. 34 No penseis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino cuchillo. 35 Porque he venido para hacer disension del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra. 36 Y los enemigos del hombre, los de su casa. 37 El que ama a padre o a madre mas que a mi, no es digno de mi; y el que ama a hijo o a hija mas que a mi, no es digno de mi. 38 Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mi, no es digno de mi. 39 El que hallare su vida, la perdera; y el que perdiere su vida por causa de mi, la hallara. 40 El que os recibe a vosotros, a mi recibe; y el que a mi recibe, recibe al que me envio. 41 El que recibe profeta en nombre de profeta, salario de profeta recibira; y el que recibe justo en nombre de justo, salario de justo recibira. 42 Y cualquiera que diere a uno de estos pequenitos un jarro de [agua] fria solamente, en nombre de discipulo, de cierto os digo, [que] no perdera su salario. CAPITULO 11 1 Y FUE, que acabando Jesus de dar mandamientos a sus doce discipulos, se fue de alli a ensenar y a predicar en las ciudades de ellos. 2 Y OYENDO Juan en la prision los hechos de Cristo, enviole dos de sus discipulos, 3 diciendo: ?Eres tu aquel que habia de venir, o esperaremos a otro? 4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, haced saber a Juan las cosas que ois y veis. 5 los ciegos ven, y los cojos andan: los leprosos son limpiados, y los sordos oyen: los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciada la alegre nueva. 6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mi. 7 E idos ellos, comenzo Jesus a decir de Juan a las companias: ?Que salisteis a ver al desierto? ?[alguna] cana que es meneada del viento? 8 O ?que salisteis a ver? ?un hombre cubierto de blandos vestidos? Cierto los que traen [vestidos] blandos, en las casas de los reyes estan. 9 O ?que salisteis a ver? ?profeta? Tambien os digo, y mas que profeta. 10 Porque este es de quien esta escrito: He aqui, yo envio mi angel delante de tu faz, que aparejara tu camino delante de ti. 11 De cierto os digo, [que] no se levanto entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy pequeno en el reino de los cielos, mayor es que el. 12 Desde los dias de Juan el Bautista hasta ahora al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan. 13 Porque todos los profetas, y la ley, hasta Juan profetizaron. 14 Y si quereis recibir, el es aquel Elias que habia de venir. 15 El que tiene oidos para oir, oiga. 16 Mas, ?a quien comparare esta generacion? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus companeros, 17 y dicen: Os tanimos flauta, y no bailasteis: os endechamos, y no lamentasteis. 18 Porque vino Juan, que ni comia ni bebia, y dicen: Demonio tiene. 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aqui un hombre comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduria es aprobada de sus hijos. 20 ENTONCES comenzo a zaherir [el beneficio] a las ciudades en las cuales habian sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habian enmendado, [diciendo:] 21 iAy de ti, Corazin! iAy de ti, Bethsaida! porque si en Tyro y en Sidon fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza. 22 Por tanto [yo] os digo, [que] a Tyro y a Sidon sera mas tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que a vosotras. 23 Y tu, Capharnaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos seras bajada: porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el dia de hoy. 24 Por tanto [yo] os digo, [que] a la tierra de los de Sodoma sera mas tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que a ti. 25 En aquel tiempo respondiendo Jesus, dijo: Te alabo, Padre, Senor del cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los entendidos, y lo hayas revelado a los ninos. 26 Asi, Padre, pues que asi agrado en tus ojos. 27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conocio al Hijo, sino el Padre: ni al Padre conocio alguno, sino el Hijo, y [aquel] a quien el Hijo le quisiere revelar. 28 Venid a mi, todos los que estais trabajados, y cargados, que yo os hare descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazon, y hallareis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es facil, y ligera mi carga. CAPITULO 12 1 EN aquel tiempo iba Jesus por unos sembrados en sabado; y sus discipulos tenian hambre, y comenzaron a coger espigas, y a comer. 2 Y viendo[lo] los Fariseos, le dijeron: He aqui, tus discipulos hacen lo que no es licito hacer en sabado. 3 Y el les dijo: ?No habeis leido, que hizo David, teniendo hambre el, y los que estaban con el? 4 ?Como entro en la casa de Dios, y comio los panes de la proposicion, que no le era licito comer de ellos, ni a los que estaban con el, sino a solos los sacerdotes? 5 O ?no habeis leido en la ley, que los sabados en el templo los sacerdotes profanan el sabado, y son sin culpa? 6 Pues os digo, que mayor que el templo esta aqui. 7 Mas si supieseis que es: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenariais a los inocentes. 8 Porque Senor es aun del sabado el Hijo del hombre. 9 Y partiendose de alli, vino a la sinagoga de ellos. 10 Y he aqui, habia [alli] uno que tenia una mano seca; y le preguntaron, diciendo: ?Es licito curar en sabado? por acusarle. 11 Y el les dijo: ?Que hombre habra de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere esta en una fosa en sabado, no le eche mano, y [la] levante? 12 ?Pues cuanto mas vale un hombre que una oveja? Asi que licito es en los sabados hacer bien. 13 Entonces dijo a aquel hombre: extiende tu mano. Y el [la] extendio, y [le] fue restituida sana como la otra. 14 Y salidos los Fariseos consultaron contra el para destruirle. 15 Mas sabiendo[lo] Jesus, se aparto de alli; y le siguieron muchas companias, y sanaba a todos. 16 Y el les defendia rigurosamente, que no le descubriesen: 17 para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaias, que dijo: 18 He aqui mi siervo, al cual he escogido, mi amado, en el cual se agrada mi alma: pondre mi Espiritu sobre el, y a los Gentiles anunciara juicio; 19 no contendera, ni voceara, ni nadie oira en las calles su voz: 20 la cana cascada no quebrara; y el pabilo que humea no apagara, hasta que saque a victoria el juicio; 21 y en su nombre esperaran los Gentiles. 22 ENTONCES fue traido a el un endemoniado, ciego y mudo; y le sano, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veia. 23 Y las companias estaban fuera de si, y decian: ?Es este aquel Hijo de David? 24 Mas los Fariseos, oyendo[lo], decian: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, principe de los demonios. 25 Y Jesus, como sabia los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra si mismo es desolado; y toda ciudad o casa, dividida contra si misma, no permanecera. 26 Y Si Satanas echa fuera a Satanas, contra si mismo esta dividido: ?como, pues, permanecera su reino? 27 Y Si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ?vuestros hijos, por quien [los] echan? Por tanto ellos seran vuestros jueces. 28 Y si por Espiritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. 29 Porque ?como puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueara su casa. 30 El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no coge, derrama. 31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia sera perdonado a los hombres: mas la blasfemia del Espiritu no sera perdonada a los hombres. 32 Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le sera perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espiritu Santo, no le sera perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero. 33 O haced el arbol bueno, y su fruto bueno; o haced el arbol podrido, y su fruto podrido: porque del fruto es conocido el arbol. 34 Generacion de viboras, ?como podeis hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del corazon habla la boca. 35 El buen hombre del buen tesoro del corazon saca buenas cosas; y el mal hombre del mal tesoro saca malas cosas. 36 Mas [yo] os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella daran cuenta en el dia del juicio. 37 Porque de tus palabras seras justificado, y de tus palabras seras condenado. 38 Entonces respondieron unos de los escribas y de los Fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti senal. 39 Y el respondio, y les dijo: La generacion mala y adulterina demanda senal: mas senal no le sera dada, sino la senal de Jonas profeta. 40 Porque como estuvo Jonas en el vientre de la ballena tres dias y tres noches, asi estara el Hijo del hombre en el corazon de la tierra tres dias y tres noches. 41 Los de Ninive se levantaran en juicio con esta generacion, y la condenaran: porque ellos hicieron penitencia a la predicacion de Jonas; y he aqui, mas que Jonas en este lugar. 42 La reina del austro se levantara en juicio con esta generacion, y la condenara: porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduria de Salomon; y he aqui, mas que Salomon en este lugar. 43 Cuando el espiritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, y no hallandole. 44 Entonces dice: Me volvere a mi casa, de donde sali. Y cuando viene, [la] halla desocupada, barrida, y adornada. 45 Entonces va, y toma consigo otros siete espiritus peores que el, y entrados moran alli; y son peores las postreras del tal hombre, que sus primeras. Asi tambien acontecera a esta generacion mala. 46 Y ESTANDO el aun hablando a las companias, he aqui, su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querian hablar. 47 Y le dijo uno: He aqui, tu madre y tus hermanos estan fuera, que te quieren hablar. 48 Y respondiendo el al que le decia [esto], dijo: ?Quien es mi madre, y quienes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discipulos, dijo: He aqui, mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre, que [esta] en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre. CAPITULO 13 1 Y AQUEL dia, saliendo Jesus de la casa, se sento, junto a la mar. 2 Y se allegaron a el muchas companias; y entrandose el en un navio, se sento, y toda la compania estaba a la ribera. 3 Y les hablo muchas cosas por parabolas, diciendo: He aqui, el que sembraba salio a sembrar. 4 Y sembrando, parte [de la simiente] cayo junto al camino, y vinieron las aves, y la comieron. 5 Y parte cayo en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y nacio luego, porque no tenia tierra profunda: 6 mas en saliendo el sol, se quemo, y se seco, porque no tenia raiz. 7 Y parte cayo en espinas, y las espinas crecieron, y la ahogaron. 8 Y parte cayo en buena tierra, y dio fruto, uno de a ciento, y otro de a sesenta, y otro de a treinta. 9 Quien tiene oidos para oir, oiga. 10 Entonces llegandose los discipulos, le dijeron: ?Por que les hablas por parabolas? 11 Y el respondiendo, les dijo: Porque a vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos, mas a ellos no es concedido. 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dara, y tendra mas: mas al que no tiene, aun lo que tiene le sera quitado. 13 Por eso les hablo por parabolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. 14 De manera que se cumple en ellos la profecia de Isaias, que dice: De oido oireis, y no entendereis; y viendo vereis, y no mirareis. 15 Porque el corazon de este pueblo esta engrosado, y de los oidos oyen pesadamente, y de sus ojos guinan: porque no vean de los ojos, y oigan de los oidos, y del corazon entiendan, y se conviertan, y yo los sane. 16 Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven, y vuestros oidos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que [vosotros] veis, y no [lo] vieron; y oir lo que [vosotros] ois, y no [lo] oyeron. 18 Oid pues vosotros la parabola del que siembra. 19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiendo[la], viene el Malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazon. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo. 21 Mas no tiene raiz en si, antes es temporal: que venida la afliccion o la persecucion por la palabra, luego se ofende. 22 Y el que fue sembrado en espinas, este es el que oye la palabra: mas la congoja de este siglo, y el engano de las riquezas ahoga la palabra, y se hace sin fruto. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva el fruto; y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y otro a treinta. 24 Otra parabola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su haza. 25 Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembro zizana entre el trigo, y se fue. 26 Y como la yerba salio, e hizo fruto, entonces la zizana parecio tambien. 27 Y llegandose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Senor, ?no sembraste buena simiente en tu haza? ?pues de donde tiene zizana? 28 Y el les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ?Pues quieres que vamos, y la cojamos? 29 Y el dijo: No: porque cogiendo la zizana, no arranqueis tambien con ella el trigo: 30 dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega [yo] dire a los segadores: Coged primero la zizana, y atadla en manojos, para quemarla: mas el trigo allegadle en mi alfoli. 31 Otra parabola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomandolo alguno lo sembro en su haza: 32 el cual a la verdad es el mas pequeno de todas las simientes: mas cuando ha crecido, es el mayor de [todas] las hortalizas; y se hace arbol, que vienen las aves del cielo, y hacen nidos en sus ramas. 33 Otra parabola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura, que tomandola una mujer, la esconde en tres medidas de harina, hasta que toda se leude. 34 Todo esto hablo Jesus por parabolas a las companias: y nada les hablo sin parabolas: 35 para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta, que dijo: Abrire en parabolas mi boca: rebosare cosas escondidas desde la fundacion del mundo. 36 Entonces, enviadas las companias, Jesus se vino a casa; y llegandose a el sus discipulos, le dijeron: Declaranos la parabola de la zizana de la haza. 37 Y respondiendo el, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre; 38 y la haza es el mundo; y la buena simiente, estos son los hijos del reino; y la zizana son los hijos del Malo; 39 y el enemigo que la sembro, es el Diablo; y la siega es el fin del mundo; y los segadores son los angeles: 40 de manera que como es cogida la zizana, y quemada a fuego, asi sera en el fin de este siglo: 41 enviara el Hijo del hombre sus angeles, y cogeran de su reino todos los estorbos, y los que hacen iniquidad; 42 y los echaran en el horno de fuego: alli sera el lloro, y el crujir de dientes. 43 Entonces los justos resplandeceran, como el sol, en el reino de su Padre. El que tiene oidos para oir, oiga. 44 Tambien el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en la haza, el cual hallado, el hombre [lo] encubre, y de gozo de el, va, y vende todo lo que tiene, y compra aquella haza. 45 Asimismo el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas: 46 que hallando una preciosa perla, fue, y vendio todo lo que tenia, y la compro. 47 Tambien el reino de los cielos es semejante a la red, que echada en la mar coge de todas suertes: 48 la cual siendo llena, la sacaron a la orilla; y sentados cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera. 49 Asi sera en la fin del siglo: saldran los angeles, y apartaran a los malos de entre los justos: 50 y los echaran en el horno del fuego: alli sera el lloro, y el crujir de dientes. 51 Jesus les dice: ?Habeis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Si, Senor. 52 Y el les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas. 53 Y ACONTECIO [que] acabando Jesus estas parabolas, paso de alli. 54 Y yendo a su tierra, les enseno en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban fuera de si, y decian: ?De donde tiene este esta sabiduria, y [estas] maravillas? 55 ?no es este el hijo del carpintero? ?no se llama su madre Maria; y sus hermanos, Jacobo, y Joses, y Simon, y Judas? 56 ?y no estan todas sus hermanas con nosotros? ?de donde pues tiene este todo esto? 57 Y se escandalizaban en el: mas Jesus les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su tierra, y en su casa. 58 Y no hizo alli muchas maravillas, a causa de la incredulidad de ellos. CAPITULO 14 1 EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyo la fama de Jesus; 2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista: el ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en el. 3 Porque Herodes habia prendido a Juan, y le habia aprisionado, y puesto en la carcel, por causa de Herodias, mujer de Felipe su hermano. 4 Porque Juan le decia: No te es licito tenerla. 5 Y queria matarle, mas tenia miedo de la multitud: porque le tenian como a profeta. 6 Y celebrandose el dia del nacimiento de Herodes, la hija de Herodias danzo en medio, y agrado a Herodes. 7 Y prometio con juramento de darle todo lo que pidiese. 8 Y ella, instruida primero de su madre, dijo: Dame aqui en un plato la cabeza de Juan el Bautista. 9 Entonces el rey se entristecio: mas por el juramento, y por los que estaban juntamente a la mesa, mando que se [le] diese. 10 Y enviando, degollo a Juan en la carcel. 11 Y fue traida su cabeza en un plato, y dada a la moza; y ella [la] presento a su madre. 12 Entonces sus discipulos llegaron, y tomaron el cuerpo, y le enterraron; y fueron, y dieron las nuevas a Jesus. 13 Y OYENDO[LO] Jesus, se aparto de alli en un navio a un lugar desierto apartado; y cuando las companias [lo] oyeron, le siguieron a pie de las ciudades. 14 Y saliendo Jesus, vio una grande compania; y tuvo misericordia de ellos, y sano los que de ellos habia enfermos. 15 Y cuando fue la tarde del dia, se llegaron a el sus discipulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: envia las companias, que se vayan por las aldeas, y compren para si de comer. 16 Y Jesus les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer. 17 Y ellos dijeron: No tenemos aqui sino cinco panes y dos peces. 18 Y el les dijo: Traedmelos aca. 19 Y mandando a las companias recostarse sobre la yerba, y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo; y partiendo los panes, [los] dio a los discipulos, y los discipulos a las companias. 20 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobro, los pedazos, doce esportones llenos. 21 Y los que comieron fueron varones como cinco mil, sin las mujeres y muchachos. 22 Y luego Jesus hizo a sus discipulos entrar en el navio, e ir delante de el de la otra parte [del lago,] entre tanto que el despedia las companias. 23 Y despedidas las companias, subio en el monte apartado a orar. Y como fue la tarde del dia, estaba alli solo. 24 Y ya el navio estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas: porque el viento era contrario. 25 Mas a la cuarta vela de la noche Jesus fue a ellos andando sobre la mar. 26 Y los discipulos, viendole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: [Alguna] fantasma es; y dieron voces de miedo. 27 Mas luego Jesus les hablo, diciendo: Aseguraos: yo soy, no tengais miedo. 28 Entonces le respondio Pedro, y dijo: Senor, si tu eres, manda que yo venga a ti sobre las aguas. 29 Y el dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del navio, anduvo sobre las aguas para venir a Jesus. 30 Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzandose a hundir, dio voces, diciendo: Senor, salvame. 31 Y luego Jesus extendiendo la mano, trabo de el, y le dice: Oh [hombre] de poca fe, ?por que dudaste? 32 Y como ellos entraron en el navio, el viento reposo. 33 Entonces los que [estaban] en el navio vinieron, y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios. 34 Y llegando de la otra parte, vinieron en la tierra de Gennezaret. 35 Y como le conocieron los varones de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra al rededor, y trajeron a el todos los enfermos. 36 Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, fueron salvos. CAPITULO 15 1 ENTONCES llegaron a Jesus ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo: 2 ?Por que tus discipulos traspasan la tradicion de los ancianos? porque no lavan sus manos cuando comen pan. 3 Y el respondiendo, les dijo: ?Por que tambien vosotros traspasais el mandamiento de Dios por vuestra tradicion? 4 Porque Dios mando, diciendo: Honra al padre y a la madre; tambien: El que maldijere al padre o a la madre, muera de muerte. 5 Mas vosotros decis: Cualquiera dira al padre o a la madre: Toda ofrenda mia a ti aprovechara; y no honrara a su padre o a su madre. 6 Y habeis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradicion. 7 Hipocritas, bien profetizo de vosotros Isaias, diciendo: 8 Este pueblo de su boca se acerca de mi, y de labios me honra: mas su corazon lejos esta de mi: 9 mas en vano me honran, ensenando doctrinas, mandamientos de hombres. 10 Y llamando a si las companias, les dijo: Oid, y entended: 11 no lo que entra en la boca contamina al hombre: mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 Entonces llegandose sus discipulos, le dijeron: ?Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron? 13 Mas respondiendo el, dijo: Toda planta que no planto mi Padre celestial sera desarraigada: 14 dejadlos: guias son ciegas de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caeran en el hoyo. 15 Y respondiendo Pedro, le dijo: Declaranos esta parabola. 16 Y Jesus dijo: ?Aun tambien vosotros sois sin entendimiento? 17 ?No entendeis aun, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina? 18 Mas lo que sale de la boca, del [mismo] corazon sale, y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazon salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, maledicencias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer con las manos por lavar no contamina al hombre. 21 Y SALIENDO Jesus de alli, se fue a las partes de Tyro y de Sidon. 22 Y he aqui, una mujer Cananea, que habia salido de aquellos terminos, clamaba, diciendole: Senor, Hijo de David, ten misericordia de mi: mi hija es malamente atormentada del demonio. 23 Mas el no le respondio palabra. Entonces llegandose sus discipulos, le rogaron, diciendo: Enviala, que da voces tras nosotros. 24 Y el respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino, y le adoro, diciendo: Senor, socorreme. 26 Y respondiendo el, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarle a los perrillos. 27 Y ella dijo: Si, Senor: porque los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus senores. 28 Entonces respondiendo Jesus, dijo: iOh mujer! grande [es] tu fe: sea hecho contigo como quieres. Y fue sana su hija desde aquella hora. 29 Y PARTIDO Jesus de alli, vino junto al mar de Galilea; y subiendo en [un] monte, se sento alli. 30 Y llegaron a el muchas companias, que tenian consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos [enfermos;] y los echaron a los pies de Jesus, y los sano: 31 de tal manera, que las companias se maravillaron, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, ver los ciegos; y glorificaron al Dios de Israel. 32 Y Jesus llamando sus discipulos, dijo: Tengo misericordia de la compania, que ya [hace] tres dias [que] perseveran conmigo, y no tienen que comer; y enviarlos ayunos no quiero: porque no desmayen en el camino. 33 Entonces sus discipulos le dicen: ?Donde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos tan gran compania? 34 Y Jesus les dice: ?Cuantos panes teneis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. 35 Y mando a las companias que se recostasen en tierra. 36 Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, partio, y dio a sus discipulos, y los discipulos a la compania. 37 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobro de los pedazos, siete espuertas llenas. 38 Y eran los que habian comido cuatro mil varones, sin las mujeres y los ninos. 39 Entonces despedidas las companias, subio en un navio, y vino en los terminos de Magdala. CAPITULO 16 1 Y LLEGANDOSE los Fariseos y los Saduceos, tentando, le pedian que les mostrase senal del cielo. 2 Mas el respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del dia, decis: Sereno: porque el cielo tiene arreboles. 3 Y a la manana: Hoy tempestad: porque tiene arreboles el cielo triste. Hipocritas, que sabeis hacer diferencia en la faz del cielo; ?y en las senales de los tiempos no podeis? 4 La generacion mala y adulterina demanda senal: mas senal no le sera dada, sino la senal de Jonas profeta. Y dejandolos, se fue. 5 Y viniendo sus discipulos de la otra parte [del lago,] se habian olvidado de tomar pan. 6 Y Jesus les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los Fariseos, y de los Saduceos. 7 Y ellos pensaban dentro de si, diciendo: No tomamos pan. 8 Y entendiendo[lo] Jesus, les dijo: ?Que pensais dentro de vosotros, [hombres] de poca fe, que no tomasteis pan? 9 ?No entendeis aun, ni os acordais de los cinco panes [entre] cinco mil [varones], y cuantos esportones tomasteis? 10 ?Ni de los siete panes [entre] cuatro mil, y cuantas espuertas tomasteis? 11 ?Como? ?No entendeis que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los Fariseos, y de los Saduceos? 12 Entonces entendieron que no les habia dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos, y de los Saduceos. 13 Y VINIENDO Jesus en las partes de Cesarea de Filipo, pregunto a sus discipulos, diciendo: ?Quien dicen los hombres que es el Hijo del hombre? 14 Y ellos dijeron: Unos: Juan el Bautista; y otros: Elias; y otros: Jeremias, o alguno de los profetas. 15 El les dice: Y vosotros, ?quien decis que soy? 16 Y respondiendo Simon Pedro, dijo: Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces respondiendo Jesus, le dijo: Bienaventurado eres, Simon, hijo de Jonas: porque no te lo revelo carne ni sangre, mas mi Padre que esta en los cielos: 18 mas yo tambien te digo, que tu eres Pedro; y sobre esta piedra edificare mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevaleceran contra ella: 19 y a ti dare las llaves del reino de los cielos: que todo lo que ligares en la tierra, sera ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra, sera desatado en los cielos. 20 Entonces mando a sus discipulos que a nadie dijesen que el era Jesus el Cristo. 21 Desde aquel tiempo comenzo Jesus a declarar a sus discipulos, que le convenia ir a Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los principes de los sacerdotes, y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer dia. 22 Y Pedro, tomandolo aparte, comenzo a reprenderle, diciendo: Senor, ten compasion de ti: en ninguna manera esto te acontezca. 23 Entonces el volviendose, dijo a Pedro: Quitate de delante de mi; adversario: me eres estorbo: porque no entiendes lo que [es] de Dios, sino lo que [es] de los hombres. 24 Entonces Jesus dijo a sus discipulos: Si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, y tome su cruz, y sigame. 25 Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perdera; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mi, la hallara. 26 Porque, ?de que aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? ?O, que recompensa dara el hombre por su alma? 27 Porque el Hijo del hombre vendra en la gloria de su Padre con sus angeles; y entonces pagara a cada uno conforme a sus obras. 28 De cierto os digo, [que] hay algunos de los que estan aqui, que no gustaran la muerte, hasta que hayan visto el Hijo viniendo en su reino. CAPITULO 17 1 DESPUES de seis dias Jesus toma a Pedro, y a Jacobo, y Juan su hermano, y los saca aparte a un monte alto. 2 Y se trasfiguro delante de ellos; y resplandecio su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz. 3 Y he aqui, les aparecieron Moises y Elias, hablando con el. 4 Y respondiendo Pedro, dijo a Jesus: Senor, bien es que nos quedemos aqui: si quieres, hagamos aqui tres cabanas ipara ti una, y para Moises otra, y para Elias otra. 5 Estando aun hablando el, he aqui, una nube de luz [que] los cubrio; y he aqui, una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tome contentamiento: a el oid. 6 Y oyendo [esto] los discipulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera. 7 Entonces Jesus llegando, los toco, y dijo: Levantaos, y no temais. 8 Y alzando [ellos] sus ojos, a nadie vieron, sino a solo Jesus. 9 Y como descendieron del monte, les mando Jesus, diciendo: No digais a nadie la vision, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos. 10 Entonces sus discipulos le preguntaron, diciendo: ?Que pues dicen los escribas, que es menester que Elias venga primero? 11 Y respondiendo Jesus, les dijo: A la verdad Elias vendra primero, y restituira todas las cosas: 12 mas os digo, que ya vino Elias, y no le conocieron: antes hicieron en el todo lo que quisieron: asi tambien el Hijo del hombre padecera de ellos. 13 los discipulos entonces entendieron que les decia de Juan Bautista. 14 Y COMO ellos llegaron a la compania, vino a el un hombre hincandosele de rodillas, 15 y diciendo: Senor, ten misericordia de mi hijo, que es lunatico, y padece malamente: porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua: 16 y le he presentado a tus discipulos, y no le han podido sanar. 17 Y respondiendo Jesus, dijo: iOh generacion infiel y torcida! ?hasta cuando tengo de estar con vosotros? ?hasta cuando os tengo de sufrir? traedmele aca. 18 Y Jesus le reprendio, y salio el demonio de el; y el mozo fue sano desde aquella hora. 19 Entonces llegandose los discipulos a Jesus aparte, dijeron: ?Por que nosotros no le pudimos echar fuera? 20 Y Jesus les dijo: Por vuestra infidelidad: porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, direis a este monte: Pasate de aqui alla, y se pasara: y nada os sera imposible: 21 mas este linaje [de demonios] no sale sino por oracion y ayuno. 22 Y ESTANDO ellos en Galilea, les dijo Jesus: El Hijo del hombre sera entregado en manos de hombres; 23 y le mataran: mas al tercer dia resucitara. Y [ellos] se entristecieron en gran manera. 24 Y COMO llegaron a Capharnaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ?Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? 25 Y [el] dice: Si. Y entrado el en casa, Jesus le hablo antes, diciendo: ?Que te parece, Simon? ?los reyes de la tierra, de quien cobran los tributos, o el censo? ?de sus hijos, o de los extranos? 26 Pedro le dice: De los extranos. Jesus le dijo: Luego francos son los hijos: 27 mas porque no los ofendamos, ve a la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tomale, y abierta su boca hallaras un estatero, dasele por mi, y por ti. CAPITULO 18 1 EN aquel tiempo se llegaron los discipulos a Jesus, diciendo: ?Quien es el mayor en el reino de los cielos? 2 Y llamando Jesus un nino, le puso en medio de ellos, 3 Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como ninos, no entrareis en el reino de los cielos. 4 Asi que cualquiera que se bajare como este nino, este es el mayor en el reino de los cielos. 5 Y cualquiera que recibiere a un tal nino en mi nombre, a mi recibe. 6 Y cualquiera que ofendiere a alguno de estos pequenos, que creen en mi, mejor le fuera que le fuera colgada del cuello una piedra de molino de asno, y que fuera anegado en el profundo de la mar. 7 iAy del mundo por los escandalos! porque necesario es que vengan escandalos: mas iay de aquel hombre, por el cual viene el escandalo! 8 Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasion de caer, cortalos y echa[los] de ti: mejor te es entrar cojo o manco a la vida, que teniendo dos manos o dos pies ser echado al fuego eterno. 9 Y si tu ojo te es ocasion de caer, sacale, y echa[le] de ti: que mejor te es entrar con un ojo a la vida, que teniendo dos ojos ser echado al quemadero del fuego. 10 Mirad no tengais en poco a alguno de estos pequenos: porque [yo] os digo que sus angeles en los cielos ven siempre la cara de mi Padre, que esta en los cielos. 11 Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se habia perdido. 12 ?Que os parece? Si tuviese algun hombre cien ovejas, y se perdiese una de ellas, ?no iria por los montes, dejadas las noventa y nueve, a buscar la que se habia perdido? 13 Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que mas se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se perdieron. 14 Asi no es la voluntad de vuestro Padre, que [esta] en los cielos, que se pierda uno de estos pequenos. 15 Por tanto si tu hermano pecare contra ti, ve, y redarguyele entre ti y el solo: si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas, si no te oyere, toma aun contigo uno o dos, para que en boca de dos o de tres testigos conste toda palabra. 17 Y si no oyere a ellos, di[lo] a la congregacion; y si no oyere a la congregacion tenle por un etnico, y un publicano. 18 De cierto os digo [que] todo lo que ligareis en la tierra, sera ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, sera desatado en el cielo. 19 Tambien os digo, que si dos de vosotros consintieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les sera hecho por mi Padre, que [esta] en los cielos. 20 Porque donde estan dos o tres congregados en mi nombre, ahi estoy en medio de ellos. 21 ENTONCES Pedro llegandose a el, dijo: Senor, ?cuantas veces perdonare a mi hermano que pecare contra mi? ?hasta siete? 22 Jesus le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. 23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debia diez mil talentos. 25 Mas a este, no pudiendo pagar, mando su senor vender a el, y a su mujer, e hijos, con todo lo que tenia, y pagar. 26 Entonces aquel siervo postrado le adoraba, diciendo: Senor, deten la ira para conmigo, y todo te lo pagare. 27 El senor movido a misericordia de aquel siervo, le solto, y le perdono la deuda. 28 Y saliendo aquel siervo, hallo uno de sus companeros, que le debia cien denarios; y trabando de el, le ahogaba, diciendo: Paga lo que debes. 29 Entonces su companero, postrandose a sus pies, le rogaba, diciendo: Deten la ira para conmigo, y todo te lo pagare. 30 Mas el no quiso, sino fue, y le echo en la carcel hasta que pagase la deuda. 31 Y viendo sus companeros lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo declararon a su senor todo lo que habia pasado. 32 Entonces llamandole su senor, le dice: Mal siervo, toda aquella deuda te perdone, porque me rogaste: 33 ?no te convenia tambien a ti tener misericordia de tu companero, como tambien yo tuve misericordia de ti? 31 Entonces su senor enojado le entrego a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debia. 35 Asi tambien hara con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno a vuestros hermanos sus ofensas. CAPITULO 19 1 Y ACONTECIO, [que] acabando Jesus estas palabras, se paso de Galilea, y vino en los terminos de Judea, pasado el Jordan. 2 Y le siguieron muchas companias, y los sano alli. 3 Entonces se llegaron a el los Fariseos, tentandole, y diciendole: ?Es licito al hombre enviar a su mujer por cualquiera causa? 4 Y el respondiendo, les dijo: ?No habeis leido que el que [los] hizo al principio, macho y hembra los hizo, 5 y dijo: Por tanto el hombre dejara padre y madre, y se llegara a su mujer y seran dos en una carne? 6 Asi que no son ya mas dos, sino una carne. Por tanto lo que Dios junto, no [lo] aparte el hombre. 7 Dicenle: ?Por que pues Moises mando dar carta de divorcio, y enviarla? 8 Dijoles: Por la dureza de vuestro corazon Moises os permitio enviar vuestras mujeres: mas al principio no fue asi. 9 Y yo os digo, que cualquiera que enviare a su mujer, sino fuere por fornicacion, y se casare con otra, adultera; y el que se casare con la enviada, adultera. 10 Dicenle sus discipulos: Si asi es el negocio del hombre con su mujer, no conviene casarse. 11 Entonces el les dijo: No todos son capaces de este negocio, sino [aquellos] a quien es dada: 12 porque hay eunucos, que nacieron asi del vientre de su madre; y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos, que se hicieron a si mismos eunucos por causa del reino de los cielos: el que puede tomar, tome: 13 ENTONCES le fueron presentados unos ninos, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discipulos les rineron. 14 Y Jesus dice: Dejad a los ninos, y no los impidais de venir a mi: porque de los tales es el reino de los cielos. 15 Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se partio de alli. 16 Y HE aqui, uno llegandose, le dijo: Maestro bueno, ?que bien hare, para tener la vida eterna? 17 Y el le dijo: ?Por que me dices bueno? ninguno es bueno sino uno, [es a saber], Dios: y si quieres entrar a la vida, guarda los mandamientos. 18 Dicele: ?Cuales? Y Jesus dijo: No mataras: No adulteraras: No hurtaras: No diras falso testimonio: 19 Honra al padre y a la madre: tambien: Amaras a tu projimo, como a ti mismo. 20 Dicele el mancebo: Todo esto guarde desde mi mocedad: ?que mas me falta? 21 Dicele Jesus: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y da[lo] a los pobres; y tendras tesoro en el cielo; y ven, sigueme. 22 Y oyendo el mancebo esta palabra, se fue triste: porque tenia muchas posesiones. 23 Entonces Jesus dijo a sus discipulos: De cierto os digo, que el rico dificilmente entrara en el reino de los cielos: 24 mas os digo, que mas liviano trabajo es pasar un cable por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. 25 Sus discipulos oyendo [estas cosas] se espantaron en gran manera, diciendo: ?Quien pues podra ser salvo? 26 Y mirando[los] Jesus, les dijo: Acerca de los hombres imposible es esto: mas acerca de Dios, todo es posible. 27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aqui, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido: ?que pues tendremos? 28 Y Jesus les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habeis seguido, cuando en la regeneracion se asentara el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros tambien os sentareis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y cualquiera que dejare casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibira cien veces tanto, y la vida eterna tendra por herencia. 30 Mas muchos primeros seran postreros; y postreros, primeros. CAPITULO 20 1 Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salio por la manana a coger peones para su vina. 2 Y concertado con los peones por un denario al dia, los envio a su vina. 3 Y saliendo cerca de la hora de las tres, vio otros que estaban en la plaza ociosos, 4 y les dijo: Id tambien vosotros a mi vina, y os dare lo que fuere justo. Y ellos fueron. 5 Salio otra vez cerca de las seis y de las nueve horas, e hizo lo mismo. 6 Y saliendo cerca de las once horas, hallo otros que estaban ociosos, y les dijo: ?Por que estais aqui todo el dia ociosos? 7 Dicenle: Porque nadie nos ha cogido. Diceles: Id tambien vosotros a la vina, y recibireis lo que fuere justo. 8 Y cuando fue la tarde del dia, el senor de la vina dijo a su administrador: Llama los peones, y pagales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. 9 Y viniendo los que [habian venido] cerca de las once horas, recibieron cada uno un denario. 10 Y viniendo tambien los primeros, pensaron que habian de recibir mas: pero tambien ellos recibieron cada uno un denario. 11 Y tomando[lo] murmuraban contra el padre de la familia, 12 diciendo: Estos postreros han hecho una hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga, y el calor del dia. 13 Y el respondiendo dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio: ?no te concertaste conmigo por un denario? 14 toma lo que es tuyo, y vete: y quiero dar a este postrero como a ti: 15 ?no me es licito a mi hacer lo que quiero en mis [cosas?] ?o es malo tu ojo, porque yo soy bueno? 16 Asi los primeros seran postreros; y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. 17 Y SUBIENDO Jesus a Jerusalem, tomo sus doce discipulos aparte en el camino, y les dijo: 18 He aqui, subimos a Jerusalem, y el Hijo del hombre sera entregado a los principes de los sacerdotes, y a los escribas, y le condenaran a muerte, 19 y le entregaran a los Gentiles, para que [le] escarnezcan, y azoten, y crucifiquen: mas al tercer dia resucitara. 20 ENTONCES se llego a el la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorando, y pidiendole algo. 21 Y el le dijo: ?Que quieres? [Ella] le dijo: Di que se asienten estos dos hijos mios, el uno a tu mano derecha, y el otro a tu izquierda, en tu reino. 22 Entonces Jesus respondiendo, dijo: No sabeis lo que pedis: ?podeis beber el vaso que yo tengo que beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Dicen [ellos:] Podemos. 23 El les dice: A la verdad mi vaso bebereis; y del bautismo de que yo soy bautizado, sereis bautizados: mas sentaros a mi mano derecha, y a mi izquierda, no es mio darlo, sino a los que esta aparejado de mi Padre. 24 Y como los diez oyeron [esto,] se enojaron de los dos hermanos. 25 Entonces Jesus llamandolos, dijo: Ya sabeis que los principes de los Gentiles se ensenorean sobre ellos, y los que son grandes ejecutan sobre ellos potestad: 26 mas entre vosotros no sera asi: sino el que entre vosotros quisiere hacerse grande, sera vuestro servidor; 27 y el que entre vosotros quisiere ser el primero, sera vuestro siervo: 28 como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 29 ENTONCES saliendo ellos de Jerico, le seguia gran compania. 30 Y he aqui, dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesus pasaba, clamaron, diciendo: Senor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. 31 Y la compania les renia que callasen: mas ellos clamaban mas, diciendo: Senor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. 32 Y parandose Jesus, los llamo, y dijo: ?Que quereis [que] haga por vosotros? 33 [Ellos] le dicen: Senor, que sean abiertos nuestros ojos. 34 Entonces Jesus teniendoles misericordia, toco los ojos de ellos; y luego sus ojos recibieron la vista, y le siguieron. CAPITULO 21 1 COMO se acercaron de Jerusalem, y vinieron a Bethphage, al monte de las Olivas, entonces Jesus envio dos discipulos, 2 diciendoles: Id a la aldea que esta delante de vosotros, y luego hallareis una asna atada, y un pollino con ella: desatadla, y traedme[los.] 3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Senor los ha menester: y luego los dejara. 4 Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta, que dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aqui, tu Rey te viene, manso, sentado sobre una asna y un pollino, hijo de [animal de] yugo. 6 Y los discipulos fueron, e hicieron como Jesus les mando. 7 Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos: y se sento sobre ellos. 8 Y muy mucha compania tendian sus mantos en el camino; y otros cortaban ramos de los arboles, y tendian por el camino. 9 Y las companias que iban delante, y las que iban detras, aclamaban, diciendo: Hosanna al Hijo de David: Bendito el que viene en el nombre del Senor: Hosanna en las alturas. 10 Y entrando el en Jerusalem, toda la ciudad se alboroto, diciendo: ?Quien es este? 11 Y las companias decian: Este es Jesus, el profeta, de Nazaret de Galilea. 12 Y entro Jesus en el templo de Dios, y echo fuera todos los que vendian y compraban en el templo, y trastorno las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendian palomas; 13 y les dice: Escrito esta: Mi casa, casa de oracion sera llamada: mas vosotros cueva de ladrones la habeis hecho. 14 Entonces vinieron a el ciegos y cojos en el templo, y los sano. 15 Mas los principes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacia, y los muchachos aclamando en el templo, y diciendo: Hosanna al Hijo de David: se enojaron, 16 y le dijeron: ?Oyes lo que estos dicen? Y Jesus les dice: Si: ?nunca leisteis: De la boca de los ninos, y de los que maman perfeccionaste la alabanza? 17 Y dejandolos, se salio fuera de la ciudad a Bethania; y poso alli. 18 Y por la manana volviendo a la ciudad, tuvo hambre. 19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no hallo nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca mas nazca de ti fruto para siempre. Y luego la higuera se seco. 20 Entonces viendo esto los discipulos, maravillados decian: iComo se seco luego la higuera! 21 Y respondiendo Jesus, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo hareis esto de la higuera, mas si a este monte dijereis: Quitate, y echate en la mar, sera hecho. 22 Y todo lo que pidiereis con oracion creyendo, [lo] recibireis. 23 Y COMO vino al templo, los principes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo llegaron a el, cuando estaba ensenando, diciendo: ?Con que autoridad haces esto? ?y quien te dio esta autoridad? 24 Y respondiendo Jesus, les dijo: Yo tambien os preguntare una palabra, la cual si me dijereis, tambien yo os dire con que autoridad hago esto. 25 El bautismo de Juan, ?de donde era? ?del cielo, o de los hombres? Ellos entonces pensaron entre si, diciendo: Si dijeremos: Del cielo; nos dira: ?Por que pues no le creisteis? 26 Y si dijeremos: De los hombres; tememos al pueblo: porque todos tienen a Juan por profeta. 27 Y respondiendo a Jesus, dijeron: No sabemos. Y el tambien les dijo: Ni yo os dire con que autoridad hago esto. 28 Mas, ?que os parece? Un hombre tenia dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi vina. 29 Y respondiendo el, dijo: No quiero: mas despues arrepentido, fue. 30 Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo el, dijo: Yo, Senor, [voy;] y no fue. 31 ?Cual de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen ellos: El primero. Diceles Jesus: De cierto os digo, que los publicanos, y las rameras os van delante al reino de Dios: 32 porque vino a vosotros Juan por via de justicia, y no le creisteis; y los publicanos, y las rameras le creyeron; y vosotros viendo [esto] nunca os arrepentisteis para creerle. 33 Oid otra parabola: Fue un hombre, padre de familia, el cual planto una vina, y la cerco de vallado, y fundo en ella lagar, y edifico torre, y la dio a renta a labradores, y se partio lejos. 34 Y cuando se acerco el tiempo de los frutos, envio sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. 35 Mas los labradores, tomando los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. 36 Envio otra vez otros siervos mas que los primeros, e hicieron con ellos de la misma manera. 37 Y a la postre les envio su hijo, diciendo: Tendran respeto a mi hijo. 38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre si: Este es el heredero: venid, matemosle, y tomemos su herencia. 39 Y tomado, le echaron fuera de la vina, y le mataron. 40 Pues cuando viniere el senor de la vina, ?que hara a aquellos labradores? 41 Dicenle [ellos:] A los malos destruira malamente; y su vina dara a renta a otros labradores, que le paguen el fruto a sus tiempos. 42 Diceles Jesus: ?Nunca leisteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, esta fue hecha por cabeza de esquina: por el Senor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? 43 Por tanto os digo, que el reino de Dios sera quitado de vosotros, y sera dado a gente que haga el fruto de el. 44 Y el que cayere sobre esta piedra, sera quebrantado; y sobre quien [ella] cayere, le desmenuzara. 45 Y oyendo los principes de los sacerdotes y los Fariseos sus parabolas, entendieron que hablaba de ellos. 46 Y buscando como echarle mano, temieron al pueblo: porque le tenian por profeta. CAPITULO 22 1 Y RESPONDIENDO Jesus, les volvio a hablar en parabolas, diciendo: 2 El reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que hizo bodas a su hijo. 3 Y envio sus siervos para que llamasen los llamados a las bodas: mas no quisieron venir. 4 Volvio a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los llamados: He aqui, mi comida he aparejado, mis toros y animales engordados [son] muertos, y todo [esta] aparejado: venid a las bodas. 5 Mas ellos no hicieron caso, y se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 6 y otros, tomando sus siervos, afrentaronlos, y mataronlos. 7 Y el rey, oyendo [esto,] se enojo; y enviando sus ejercitos, destruyo a aquellos homicidas, y puso a fuego su ciudad. 8 Entonces dice a sus siervos: las bodas a la verdad estan aparejadas: mas los que eran llamados no eran dignos: 9 id pues a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos hallareis. 10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. 11 Y entro el rey para ver los convidados, y vio alli un hombre no vestido de vestido de boda; 12 y le dijo: Amigo, ?como entraste aca no teniendo vestido de boda? Y a el se le cerro la boca. 13 Entonces el rey dijo a los que servian: Atado de pies y de manos, tomadle, y echadle en las tinieblas de fuera: alli sera el lloro, y el crujir de dientes. 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. 15 ENTONCES idos los Fariseos, consultaron como le tomarian en [alguna] palabra. 16 Y envian a el sus discipulos, con los de Herodes, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de verdad, y que ensenas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie: porque no tienes acepcion de persona de hombres: 17 Dinos pues, ?que te parece? ?Es licito dar tributo a Cesar, o no? 18 Mas Jesus, entendida su malicia, [les] dice: ?Por que me tentais, hipocritas? 19 mostradme la moneda del tributo. Y ellos le mostraron un dinero. 20 Entonces les dice: ?Cuya es esta figura, y lo que esta encima escrito? 21 [Ellos] le dicen : De Cesar. Y les dice: Pagad, pues, a Cesar lo que es de Cesar, y a Dios, lo que es de Dios. 22 Y oyendo [esto] se maravillaron, y dejaronle, y se fueron. 23 Aquel dia llegaron a el los Saduceos, que dicen no haber resurreccion, y le preguntaron, 24 diciendo: Maestro, Moises dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se case con su mujer, y despertara simiente a su hermano. 25 Fueron, pues, entre nosotros siete hermanos; y el primero tomo mujer, y murio; y no teniendo generacion, dejo su mujer a su hermano. 26 De la misma manera tambien el segundo, y el tercero, hasta los siete. 27 Y despues de todos murio tambien la mujer. 28 En la resurreccion, pues, ?cuya de los siete sera la mujer? porque todos la tuvieron. 29 Entonces respondiendo Jesus, les dijo: Errais, ignorando las Escrituras, y la potencia de Dios. 30 Porque en la resurreccion, ni maridos tomaran mujeres, ni mujeres maridos: mas son como los angeles de Dios en el cielo. 31 Y de la resurreccion de los muertos, ?no habeis leido lo que es dicho de Dios a vosotros, que dice: 32 Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de los muertos, mas de los que viven. 33 Y oyendo [esto] las companias estaban fuera de si de su doctrina. 34 Entonces los Fariseos, oyendo que habia cerrado la boca a los Saduceos, se juntaron a una; 35 y pregunto uno de ellos, interprete de la ley, tentandole, y diciendo: 36 Maestro, ?cual [es] el mandamiento grande en la ley? 37 Y Jesus le dijo: Amaras al Senor tu Dios de todo tu corazon, y de toda tu alma, y de toda tu mente. 38 Este es el primero y el grande mandamiento. 39 Y el segundo [es] semejante a este: Amaras a tu projimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley, y los profetas. 41 Y estando juntos los Fariseos, Jesus les pregunto, 42 diciendo: ?Que os parece del Cristo? ?cuyo Hijo es? [Ellos] le dicen: De David. 43 El les dice: Pues, ?como David en Espiritu le llama Senor, diciendo: 44 Dijo el Senor a mi Senor: Asientate a mi diestra, entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies? 45 Pues si David le llama Senor, ?como es su Hijo? 46 Y nadie le podia responder palabra: ni oso alguno desde aquel dia preguntarle mas. CAPITULO 23 1 ENTONCES Jesus hablo a las companias, y a sus discipulos, 2 diciendo: Sobre la catedra de Moises se asentaron los escribas y los Fariseos: 3 asi que todo lo que os dijeren que guardeis, guardadlo, y hacedlo: mas no hagais conforme a sus obras, porque dicen y no hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y dificiles de llevar, y [las] ponen sobre los hombros de los hombres: mas ni aun con su dedo las quieren mover. 5 Antes todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres: porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres, Rabbi, Rabbi. 8 Mas vosotros, no querais ser llamados Rabbi: porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 9 Y vuestro Padre no llameis a nadie en la tierra: porque uno es vuestro Padre, el cual esta en los cielos. 10 Ni os llameis doctores: porque uno es vuestro Doctor, el Cristo. 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se ensalzare sera humillado; y el que se humillare sera ensalzado. 13 Mas iay de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque cerrais el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entrais, ni a los que entran dejais entrar. 14 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque comeis las casas de las viudas con color de larga oracion: por esto llevareis mas grave juicio. 15 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque rodeais la mar y la tierra por hacer un convertido; y cuando fuere hecho, le haceis hijo del quemadero doblado mas que vosotros. 16 iAy de vosotros, guias ciegas! que decis: Cualquiera que jurare por el templo, es nada: mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es. 17 iLocos y ciegos! ?cual es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 18 Tambien: Cualquiera que jurare por el altar, es nada: mas cualquiera que jurare por el presente que esta sobre el, deudor es. 19 iLocos y ciegos! porque, ?cual es mayor, el presente, o el altar que santifica al presente? 20 Pues el que jurare por el altar, jura por el, y por todo lo que [esta] sobre el: 21 y el que jurare por el templo, jura por el, y por el que habita en el : 22 y el que jurare por el cielo, jura por el trono de Dios, y por el que esta sentado sobre el. 23 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque diezmais la menta, y el eneldo, y el comino, y dejasteis lo que es lo mas grave de la ley, [es a saber,] el juicio, y la misericordia, y la fe. Esto era menester hacer, y no dejar lo otro. 24 iGuias ciegas! que colais el mosquito, mas tragais el camello. 25 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque limpiais lo que esta de fuera del vaso, o del plato: mas de dentro esta [todo] lleno de robo y de injusticia. 26 iFariseo ciego! limpia primero lo que esta dentro del vaso y del plato, para que tambien lo que esta fuera se haga limpio. 27 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que de fuera, a la verdad, se muestran hermosos: mas de dentro estan llenos de huesos de muertos, y de toda suciedad. 28 Asi tambien vosotros, de fuera, a la verdad, os mostrais justos a los hombres: mas de dentro, llenos estais de falsedad e iniquidad. 29 iAy de vosotros, escribas y Fariseos, hipocritas! porque edificais los sepulcros de los profetas, y adornais los monumentos de los justos, 30 y decis: Si fueramos en los dias de nuestros padres, no hubieramos sido sus companeros en la sangre de los profetas: 31 asi que testimonio dais a vosotros mismos que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. 32 Vosotros tambien llenad la medida de vuestros padres. 33 iSerpientes, generacion de viboras! ?como evitareis el juicio del quemadero? 34 Por tanto, he aqui, yo envio a vosotros profetas, y sabios, y escribas; y de ellos [unos] matareis y crucificareis, y [otros] de ellos azotareis en vuestras sinagogas, y perseguireis de ciudad en ciudad: 35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justo que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacharias, hijo de Barachias, al cual matasteis entre el templo y el altar. 36 De cierto os digo, que todo esto vendra sobre esta generacion. 37 iJerusalem! iJerusalem! que matas los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti, cuantas veces, quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisisteis. 38 He aqui, vuestra casa os es dejada desierta. 39 Porque [yo] os digo, que desde ahora no me vereis, hasta que digais: Bendito el que viene en el nombre del Senor. CAPITULO 24 1 Y SALIDO Jesus del templo, ibase; y se llegaron sus discipulos, para mostrarle los edificios del templo. 2 Y respondiendo el, les dijo: ?Veis todo esto? de cierto os digo, que no sera dejada aqui piedra sobre piedra que no sea destruida. 3 Y sentandose el en el monte de las Olivas, se llegaron a el [sus] discipulos aparte, diciendo: Dinos cuando seran estas cosas, y que sena [habra] de tu venida, y del fin del siglo. 4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Mirad que nadie os engane. 5 Porque vendran muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos enganaran. 6 Y oireis guerras y rumores de guerras: mirad [que] no os turbeis: porque es menester que todo [esto] acontezca: mas aun no es el fin. 7 Porque se levantara nacion contra nacion, y reino contra reino; y seran pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares. 8 Y todas estas cosas, principio de dolores. 9 Entonces os entregaran para ser afligidos, y os mataran; y sereis aborrecidos de todas naciones, por causa de mi nombre. 10 Y muchos entonces seran escandalizados; y se entregaran unos a otros, y unos a otros se aborreceran. 11 Y muchos falsos profetas se levantaran, y enganaran a muchos. 12 Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriara. 13 Mas el que perseverare hasta el fin, este sera salvo. 14 Y sera predicado este evangelio del reino en toda la [tierra] habitable, por testimonio a todas las naciones, y entonces vendra el fin. 15 Por tanto cuando viereis la abominacion del asolamiento, que fue dicha por Daniel profeta, que estara en el lugar santo, el que lee, entienda. 16 Entonces los que [estuvieren] en Judea, huyan a los montes; 17 y el que sobre la techumbre, no descienda a tomar algo de su casa; 18 y el que en el campo, no vuelva otra vez a tomar sus ropas. 19 Mas iay de las prenadas, y de las que crian en aquellos dias! 20 Orad pues que vuestra huida no sea en invierno, ni en dia de fiesta. 21 Porque habra entonces grande afliccion, cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni sera. 22 Y si aquellos dias no fuesen acortados, ninguna carne seria salva: mas por causa de los escogidos, aquellos dias seran acortados. 23 Entonces, si alguno os dijere: He aqui, [esta] el Cristo, o alli; no creais. 24 Porque se levantaran falsos Cristos, y falsos profetas; y daran senales grandes y prodigios, de tal manera que enganaran, si es posible, aun a los escogidos. 25 He aqui, os lo he dicho antes. 26 Asi que si os dijeren: He aqui, en el desierto esta; no salgais. He aqui, en las camaras; no creais. 27 Porque como relampago que sale del oriente, y se muestra hasta el occidente, asi sera tambien la venida del Hijo del hombre. 28 Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, alli se juntaran tambien las aguilas. 29 Y luego despues de la afliccion de aquellos dias, el sol se oscurecera; y la luna no dara su lumbre; y las estrellas caeran del cielo; y las virtudes de los cielos seran conmovidas. 30 Y entonces se mostrara la senal del Hijo del hombre en el cielo, y entonces lamentaran todas las tribus de la tierra; y veran al Hijo del hombre que vendra sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria. 31 Y enviara sus angeles con trompeta y gran voz; y juntaran sus escogidos de los cuatro vientos, del un cabo del cielo hasta el otro. 32 [Del arbol] de la higuera aprended la comparacion: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabeis que el verano [esta] cerca. 33 Asi tambien vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que esta cercano, a las puertas. 34 De cierto os digo, que no pasara esta edad, que todas estas cosas no acontezcan. 35 El cielo y la tierra pereceran, mas mis palabras no pereceran. 36 Mas del dia o hora, nadie [lo] sabe, ni aun los angeles de los cielos, sino mi Padre solo. 37 Mas como los dias de Noe, asi sera la venida del Hijo del hombre. 38 Porque como eran en los dias del diluvio comiendo y bebiendo, tomando mujeres [los maridos,] y dandolas [los padres,] hasta el dia que Noe entro en el arca, 39 y no conocieron hasta que vino el diluvio, y llevo a todos: asi sera tambien la venida del Hijo del hombre. 40 Entonces estaran dos en el campo: uno sera tomado, y otro sera dejado: 41 dos [mujeres] moliendo a un molinillo; la una sera tomada, y la otra sera dejada. 42 Velad pues, porque no sabeis a que hora ha de venir vuestro Senor. 43 Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese a cual vela el ladron habia de venir, velaria, y no dejaria minar su casa. 44 Por tanto tambien vosotros estad apercibidos: porque el Hijo del Hombre ha de venir a la hora que no pensais. 45 ?Quien pues es el siervo fiel y prudente, al cual el Senor puso sobre su familia, para que de alimento al tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su Senor viniere, le hallare haciendo asi. 47 De cierto os digo [que] sobre todos sus bienes le pondra. 48 Y si aquel siervo malo dijere en su corazon: Mi Senor se tarda de venir; 49 y comenzare a herir sus companeros, y aun a comer y beber con los borrachos: 50 vendra el Senor de aquel siervo el dia que [el] no espera, y a la hora que [el] no sabe, 51 y le apartara, y pondra su parte con los hipocritas: alli sera el lloro, y el crujir de dientes. CAPITULO 25 1 ENTONCES el reino de los cielos sera semejante a diez virgenes, que tomando sus lamparas, salieron a recibir al esposo. 2 Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco locas. 3 Las que [eran] locas, tomando sus lamparas, no tomaron aceite consigo. 4 Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lamparas. 5 Y tardandose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron. 6 Y a la media noche fue oido un clamor, que decia: He aqui, el esposo viene, salid a recibirle. 7 Entonces todas aquellas virgenes se levantaron, y aderezaron sus lamparas. 8 Y las locas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lamparas se apagan. 9 Mas las prudentes respondieron: diciendo: Porque no nos falte a nosotras y a vosotras, id antes a los que venden, y comprad para vosotras. 10 E idas ellas a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con el a las bodas; y se cerro la puerta. 11 Y despues vinieron tambien las otras virgenes, diciendo: Senor, senor, abrenos. 12 Mas respondiendo el, dijo: De cierto os digo, [que] no os conozco. 13 Velad pues, porque no sabeis el dia ni la hora, en la cual el Hijo del hombre ha de venir. 14 Porque [el reino de los cielos es] como un hombre que partiendose lejos, llamo a sus siervos, y les entrego sus bienes. 15 Y a este dio cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno, a cada uno conforme a su facultad, y se partio luego lejos. 16 Y partido el, el que habia recibido cinco talentos, granjeo con ellos, e hizo otros cinco talentos. 17 Semejantemente tambien el que habia recibido dos, gano tambien el otros dos. 18 Mas el que habia recibido uno, fue, y lo enterro en la tierra, y escondio el dinero de su senor. 19 Y despues de mucho tiempo vino el senor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos. 20 Y llegando el que habia recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Senor, cinco talentos me entregaste; he aqui, otros cinco talentos he ganado con ellos. 21 Y su senor le dijo: Bien [esta,] buen siervo y fiel: sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondre: entra en el gozo de tu senor. 22 Y llegando tambien el que habia recibido dos talentos, dijo: Senor, dos talentos me entregaste; he aqui, otros dos talentos he ganado sobre ellos. 23 Su senor le dijo: Bien [esta,] buen siervo y fiel: sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondre: entra en el gozo de tu senor. 24 Y llegando tambien el que habia recibido un talento, dijo: senor, yo te conocia que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y coges donde no derramaste: 25 por tanto tuve miedo, y fui, y escondi tu talento en la tierra: he aqui, tienes lo que es tuyo. 26 Y respondiendo su senor, le dijo: Mal siervo y negligente, sabias que siego donde no sembre, y [que] cojo donde no derrame: 27 por tanto te convenia dar mi dinero a los banqueros, y viniendo yo, recibiera lo que es mio con usura: 28 quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque a cualquiera que tuviere le sera dada, y tendra mas; y al que no tuviere, aun lo que tiene le sera quitado. 30 Y al siervo inutil echadle en las tinieblas de a fuera: alli sera el llorar, y el crujir de dientes. 31 Y CUANDO el Hijo del hombre vendra en su gloria, y todos los santos angeles con el, entonces se sentara sobre el trono de su gloria. 32 y seran juntados delante de el todas las gentes, y los apartara los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; 33 y pondra las ovejas a su derecha, y los cabritos a la izquierda. 34 Entonces el Rey dira a los que [estaran] a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, poseed el reino aparejado para vosotros desde la fundacion del mundo: 35 porque tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: fui huesped, y me recogisteis: 36 desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: estuve en la carcel, y venisteis a mi. 37 Entonces los justos le responderan, diciendo: Senor, ?cuando te vimos hambriento, y te sustentamos? ?o sediento, y te dimos de beber'? 38 ?y cuando te vimos huesped, y te recogimos? ?o desnudo, y te cubrimos? 39 ?o cuando te vimos enfermo, o en la carcel, y venimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dira: De cierto os digo, que en cuanto [lo] hicisteis a uno de estos mis hermanos pequenitos, a mi [lo] hicisteis. 41 Entonces dira tambien a los que [estaran] a la izquierda: Idos de mi, malditos, al fuego eterno, que esta aparejado para el diablo y sus angeles: 42 porque tuve hambre, y no me disteis de comer: tuve sed, y no me disteis de beber: 43 fui huesped, y no me recogisteis: desnudo, y no me cubristeis: enfermo, y en la carcel [estuve,] y no me visitasteis. 44 Entonces tambien ellos le responderan, diciendo: Senor, ?cuando te vimos hambriento, o sediento, o huesped, o desnudo, o enfermo, o en la carcel, y no te servimos? 45 Entonces les respondera, diciendo: De cierto os digo, [que] en cuanto no [lo] hicisteis a uno de estos pequenitos, ni a mi [lo] hicisteis. 46 E iran estos al tormento eterno, y los justos a la vida eterna. CAPITULO 26 1 Y ACONTECIO que como hubo acabado Jesus todas estas palabras, dijo a sus discipulos: 2 Sabeis que dentro de dos dias se hace la pascua, y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado. 3 Entonces los principes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del pueblo se juntaron al patio del pontifice, el cual se llamaba Caifas. 4 Y tuvieron consejo para prender por engano a Jesus, y matar[le.] 5 Y decian: No en el dia de la fiesta, porque no se haga alboroto en el pueblo. 6 Y estando Jesus en Bethania, en casa de Simon el leproso, 7 vino a el una mujer, con un [vaso de] alabastro de ungueento de gran precio, y lo derramo sobre la cabeza de el, estando sentado a la mesa: 8 lo cual viendo sus discipulos, se enojaron, diciendo: ?Por que se pierde esto? 9 porque este ungueento se podia vender por gran precio, y darse a los pobres. 10 Y entendiendolo Jesus, les dijo: ?Por que dais pena a [esta] mujer? que me ha hecho buena obra: 11 porque siempre tendreis pobres con vosotros: mas a mi no siempre me tendreis: 12 porque echando este ungueento sobre mi cuerpo, para sepultarme [lo] ha hecho: 13 de cierto os digo, [que] donde quiera que este evangelio fuere predicado en todo el mundo, tambien sera dicho para memoria de ella lo que esta ha hecho. 14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principes de los sacerdotes, 15 y les dijo: ?Que me quereis dar, y yo os le entregare? Y ellos le senalaron treinta [piezas] de plata. 16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. 17 Y EL primer [dia de la fiesta] de los [panes] sin levadura, vinieron los discipulos a Jesus, diciendole: ?Donde quieres que te aderecemos para comer [el cordero de] la pascua? 18 Y el dijo: Id a la ciudad a uno, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo esta cerca: en tu casa hare la pascua con mis discipulos. 19 Y los discipulos hicieron como Jesus les mando, y aderezaron la pascua. 20 Y como fue la tarde del dia, se sento a la mesa con los doce. 21 Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. 22 Y [ellos] entristecidos en gran manera, comenzo cada uno de ellos a decirle: ?Soy yo, Senor? 23 Entonces el respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, este me ha de entregar. 24 A la verdad el Hijo del hombre va, como esta escrito de el: mas iay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido. 25 Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo: ?Soy yo quiza, Maestro? Dicele: Tu [lo] has dicho. 26 Y comiendo ellos, tomo Jesus el pan, y habiendo dada gracias [lo] partio, y dio a sus discipulos, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo. 27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, dioles, diciendo: Bebed de el todos: 28 porque esto es mi sangre del Nuevo Testamento, la cual es derramada por muchos para remision de los pecados: 29 y os digo, [que] desde ahora no bebere mas de este fruto de la vid, hasta aquel dia, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 30 Y cuando hubieron dicho el himno, salieron al monte de las Olivas. 31 Entonces Jesus les dice: Todos vosotros sereis escandalizados en mi esta noche: porque escrito esta: Herire al pastor, y las ovejas de la manada seran derramadas. 32 Mas despues que haya resucitado, os esperare en Galilea. 33 Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca sere escandalizado. 34 Jesus le dice: De cierto te digo, que esta noche, antes que el gallo cante, me negaras tres veces. 35 Dicele Pedro: Aunque me sea menester morir contigo, no te negare. Y todos los discipulos dijeron lo mismo. 36 ENTONCES llego Jesus con ellos a la aldea, que se llama Gethsemane, y dice a sus discipulos: Sentaos aqui, hasta que vaya alli, y ore. 37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzo a entristecerse, y a angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesus les dice: Mi alma esta muy triste hasta la muerte: quedaos aqui, y velad conmigo. 39 Y yendose un poco mas adelante, se postro sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mio, si es posible, pase de mi este vaso: empero no como yo quiero, mas como tu. 40 Y vino a sus discipulos, y los hallo durmiendo, y dijo a Pedro: ?No habeis podido velar conmigo una hora? 41 velad y orad, para que no entreis en tentacion: el espiritu a la verdad esta presto, mas la carne enferma. 42 Otra vez, fue segunda vez, y oro, diciendo: Padre mio, si no puede este vaso pasar de mi sin que [yo] lo beba, hagase tu voluntad. 43 Y vino, y los hallo otra vez durmiendo: porque los ojos de ellos eran agravados. 44 Y dejandolos, fue otra vez, y oro tercera vez, diciendo las mismas palabras. 45 Entonces vino a sus discipulos, y les dice: Dormid ya, y descansad: he aqui, ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores: 46 levantaos, vamos: he aqui, ha llegado el que me ha entregado. 47 Y hablando aun el, he aqui, Judas, uno de los doce, vino, y con el mucha compania, con espadas y bastones, de parte de los principes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo. 48 Y el que le entregaba les habia dado senal, diciendo: Al que yo besare, aquel es: prendedle. 49 Y luego que llego a Jesus, dijo: Tengas gozo, Maestro. Y le beso. 50 Y Jesus le dijo: ?Amigo, a que vienes? Entonces llegaron, y echaron mano a Jesus, y le prendieron. 51 Y he aqui, uno de los que [estaban] con Jesus, extendiendo la mano, saco su cuchillo, e hiriendo a un siervo del pontifice, le quito una oreja. 52 Entonces Jesus le dice: Vuelve tu cuchillo a su lugar: porque todos los que tomaren cuchillo, a cuchillo moriran: 53 o ?piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y el me daria mas de doce legiones de angeles? 54 ?como pues se cumplirian las Escrituras, [de] que asi conviene que sea hecho? 56 En aquella hora dijo Jesus a las companias: Como a ladron habeis salido con espadas y con bastones a prenderme: cada dia me sentaba con vosotros ensenando en el templo, y no me prendisteis. 56 Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discipulos huyeron, dejandole. 57 Y ELLOS, prendido Jesus, le trajeron a Caifas sumo pontifice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos. 58 Mas Pedro le seguia de lejos hasta el patio del sumo pontifice; y entrado dentro, se estaba sentado con los criados, para ver el fin. 59 Y los principes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el concilio buscaban [algun] falso testimonio contra Jesus, para entregarle a la muerte, 60 y no hallaban: aunque muchos testigos falsos se llegaban, no [lo] hallaron. Mas a la postre vinieron dos testigos falsos, 61 que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y reedificarle en tres dias. 62 Y levantandose el sumo pontifice, le dijo: ?No respondes nada? que testifican estos contra ti? 63 Mas Jesus callaba. Y respondiendo el sumo pontifice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas, Si eres tu el Cristo, Hijo de Dios. 64 Jesus le dice: Tu [lo] has dicho: y aun os digo, que desde ahora habeis de ver al Hijo del hombre asentado a la diestra de la potencia [de Dios,] y que viene en las nubes del cielo. 65 Entonces el sumo pontifice rasgo sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ?que mas necesidad tenemos de testigos? he aqui, ahora habeis oido su blasfemia: 66 ?que os parece? Y respondiendo ellos dijeron: Culpado es de muerte. 67 Entonces le escupieron en su rostro, y le dieron de bofetadas, y otros le herian con mojicones, 68 diciendo: Profetizanos, oh Cristo, quien es el que te ha herido. 69 Y Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se llego a el una criada, diciendo: Y tu con Jesus el Galileo estabas. 70 Mas el nego delante de todos, diciendo: No se lo que dices. 71 Y saliendo a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban alli: Tambien este estaba con Jesus Nazareno. 72 Y nego otra vez con juramento, [diciendo:] No conozco a [ese] hombre. 73 Y desde a un poco llegaron los que servian, y dijeron a Pedro: Verdaderamente tambien tu eres de ellos: porque aun tu habla te hace manifiesto. 74 Entonces comenzo a anatematizarse, y a jurar, [diciendo:] No conozco a [ese] hombre. Y el gallo canto luego. 75 Y se acordo Pedro de las palabras de Jesus, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negaras tres veces. Y saliendose fuera, lloro amargamente. CAPITULO 27 1 Y VENIDA la manana, entraron en consejo todos los principes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesus, para entregarle a muerte. 2 Y le trajeron atado, y le entregaron a Poncio Pilato presidente. 3 ENTONCES Judas, el que le habia entregado, viendo que era condenado, volvio arrepentido las treinta [piezas] de plata a los principes de los sacerdotes, y a los ancianos, 4 diciendo: [Yo] he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ?Que [se nos da] a nosotros? vieraslo tu. 5 Y arrojando las [piezas] de plata al templo, se partio, y fue, y se ahorco. 6 Y los principes de los sacerdotes, tomando [las piezas] de plata, dijeron: No es licito echarlas en el arca de la limosna, porque es precio de sangre. 7 Mas habido consejo, compraron de ellas el campo del Ollero, por sepultura para los extranjeros. 8 Por lo cual fue llamado aquel campo: Haceldama, [Campo de sangre,] hasta el dia de hoy. 9 Entonces se cumplio lo que fue dicho por el profeta Jeremias, que dijo: Y tomaron las treinta [piezas] de plata, precio del apreciado, que fue apreciado por los hijos de Israel: 10 y las dieron para comprar el campo del Ollero, como me ordeno el Senor. 11 Y JESUS estuvo delante del presidente, y el presidente le pregunto, diciendo: ?Eres tu el rey de los Judios? Y Jesus le dijo: Tu [lo] dices. 12 Y siendo acusado por los principes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondio. 13 Pilato entonces le dice: ?No oyes cuantas cosas testifican contra ti? 14 Y no le respondio ni una palabra, de tal manera que el presidente se maravillaba mucho. 15 Y en el dia de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso cual quisiesen. 16 Y tenian entonces un preso famoso, que se llamaba Barrabas. 17 Y juntas ellos, les dijo Pilato: ?Cual quereis que os suelte? ?a Barrabas, o a Jesus, que se llama el Cristo? 18 Porque sabia que por envidia le habian entregado. 19 Y estando el sentado en el tribunal, su mujer envio a el, diciendo: No tengas que ver con aquel justo: porque hoy he padecido muchas cosas en suenos por causa de el. 20 Mas los principes de los sacerdotes, y los ancianos, persuadieron al pueblo, que pidiese a Barrabas, y a Jesus matase. 21 Y respondiendo el presidente, les dijo: ?Cual de los dos quereis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabas. 22 Pilato les dijo: ?Que pues hare de Jesus que se llama el Cristo? Dicenle todos: Sea crucificado. 23 Y el presidente [les] dijo: Pues ?que mal ha hecho? Mas ellos gritaban mas, diciendo: Sea crucificado. 24 Y viendo Pilato que nada aprovechaba, antes se hacia mas alboroto, tomando agua lavo sus manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: vedlo vosotros. 25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre [sea] sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. 26 Entonces les solto a Barrabas; y habiendo azotado a Jesus, le entrego para ser crucificado. 27 ENTONCES los soldados del presidente tomando a Jesus a la audiencia, juntaron a el toda la cuadrilla. 28 Y desnudandole, cercaronle de un manto de grana. 29 Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una cana en su mano derecha: e hincando la rodilla delante de el, burlaban de el diciendo: Tengas gozo, rey de los Judios. 30 Y escupiendo en el, tomaron la cana, y le herian en la cabeza. 31 Y despues que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. 32 Y saliendo, hallaron a un Cireneo que se llamaba Simon: a este cargaron para que llevase su cruz. 33 Y como llegaron al lugar que se llama Golgotha, que es dicho, el lugar de la Calavera, 34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso beberlo. 35 Y despues que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 36 Y le guardaban, sentados alli. 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS. 38 Entonces crucificaron con el dos ladrones: uno a la derecha, y otro a la izquierda. 39 Y los que pasaban, le decian injurias, meneando sus cabezas, 40 y diciendo: Tu, el que derribas el templo [de Dios,] y en tres dias [le] reedificas, salvate a ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 41 De esta manera tambien los principes de los sacerdotes escarneciendo, con los escribas, y los Fariseos, y los ancianos, decian: 42 A otros salvo, a si no se puede salvar: si es el rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en el: 43 confia en Dios: librele ahora, si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. 44 Lo mismo tambien le zaherian los ladrones que estaban crucificados con el. 45 Y desde la hora de las seis fueron tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora de las nueve. 46 Y cerca de la hora de las nueve Jesus exclamo con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ?lamma sabachthani? esto es: Dios mio, Dios mio, ?por que me has desamparado? 47 Y algunos de los que estaban alli, oyendole, decian: A Elias llama este. 48 Y luego corriendo uno de ellos tomo una esponja, y la lleno de vinagre, y poniendola en una cana, le daba para que bebiese. 49 Y los otros decian: Deja, veamos si vendra Elias a librarle. 50 Mas Jesus habiendo otra vez exclamado con grande voz, dio el espiritu. 51 Y he aqui, el velo del templo se rasgo en dos, de alto a bajo; y la tierra se movio; y las piedras se hendieron; 52 y los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de santos, que habia dormido, se levantaron. 53 Y salidos de los sepulcros, despues de su resurreccion, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. 54 Y el centurion, y los que estaban con el guardando a Jesus, visto el terremoto, y las cosas que habian sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era este. 55 Y estaban alli muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habian seguido de Galilea a Jesus, sirviendole: 56 entre las cuales era Maria Magdalena, y Maria de Jacobo, y la madre de Joses, y la madre de los hijos de Zebedeo. 57 Y COMO fue la tarde del dia, vino un hombre rico de Arimathea, llamado Joseph, el cual tambien habia sido discipulo de Jesus. 58 Este llego a Pilato, y pidio el cuerpo de Jesus. Entonces Pilato mando que el cuerpo se [le] diese. 59 Y tomando Joseph el cuerpo, le envolvio en una sabana limpia, 60 y le puso en un sepulcro suyo nuevo, que habia labrado en pena; y revuelta una grande piedra a la puerta del sepulcro, se fue. 61 Y estaban alli Maria Magdalena, y la otra Maria, sentadas delante del sepulcro. 62 Y el siguiente dia, que es despues de la preparacion [de la Pascua,] se juntaron los principes de los sacerdotes y los Fariseos a Pilato, 63 diciendo: Senor, nos acordamos que aquel enganador dijo, viviendo aun: Despues de tres dias resucitare. 64 Manda, pues, fortificar el sepulcro hasta el dia tercero: porque no vengan sus discipulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucito de los muertos: y sera el postrer error peor que el primero. 65 Pilato les dice: La guardia teneis: id, fortificad como entendeis. 66 Y yendo ellos, fortificaron el sepulcro con la guardia, sellando la piedra. CAPITULO 28 1 Y LA vispera de los sabados, que amanece para el primero de los sabados, vino Maria Magdalena, y la otra Maria, a ver el sepulcro. 2 Y he aqui, fue hecho un gran terremoto: porque el angel del Senor descendiendo del cielo y llegando, habia revuelto la piedra de la puerta [del sepulcro,] y estaba sentado sobre ella. 3 Y su aspecto era como un relampago; y su vestido blanco como la nieve. 4 Y del miedo de el los guardas fueron asombrados, y fueron vuelto como muertos. 5 Y respondiendo el angel, dijo a las mujeres: No temais vosotras: porque yo se que buscais a Jesus, [el que fue] crucificado: 6 no esta aqui, porque ha resucitado, como dijo: venid, ved el l