classicistranieri.com

Risorsa ad accesso libero e gratuito. We are not liber, we are free!

Horacio Quiroga – Yaguai

Ahora bien, no podía ser sino allí. Yaguaí olfateó la piedra—un sólido bloque de mineral de hierro—y dió una cautelosa vuelta en torno. Bajo el sol a mediodía de Misiones, el aire vibraba sobre el negro peñasco, fenómeno éste que no seducía al fox-terrier. Allí abajo, sin embargo, estaba la lagartija. Giró nuevamente alrededor, resopló [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – Los mensu

Cayetano Maidana y Esteban Podeley, peones de obraje, volvían a Posadas en el Silex, con quince compañeros. Podeley, labrador de madera, tornaba a los nueve meses, la contrata concluída, y con pasaje gratis, por lo tanto. Cayé—mensualero—llegaba en iguales condiciones, mas al año y medio, tiempo necesario para chancelar su cuenta. Flacos, despeinados, en calzoncillos, [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – El alambre de pua

Durante quince días el alazán había buscado en vano la senda por donde su compañero se escapaba del potrero. El formidable cerco, de capuera—desmonte que ha rebrotado inextricable—no permitía paso ni aún a la cabeza del caballo. Evidentemente, no era por allí por donde el malacara pasaba. Ahora recorría de nuevo la chacra, trotando inquieto [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – La insolacion

El cachorro Old salió por la puerta y atravesó el patio con paso recto y perezoso. Se detuvo en la linde del pasto, estiró al monte, entrecerrando los ojos, la nariz vibrátil y, se sentó tranquilo. Veía la monótona llanura del Chaco, con sus alternativas de campo y monte, monte y campo, sin más color [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – A la deriva

El hombre pisó algo blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento, vió una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque. El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – El perro rabioso

El 20 de marzo de este año, los vecinos de un pueblo del Chaco santafecino persiguieron a un hombre rabioso que en pos de descargar su escopeta contra su mujer, mató de un tiro a un peón que cruzaba delante de él. Los vecinos, armados, lo rastrearon en el monte como a una fiera, hallándolo [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – El almohadon de pluma

Su luna de miel fué un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – Los buques suicidantes

Resulta que hay pocas cosas más terribles que encontrar en el mar un buque abandonado. Si de día el peligro es menor, de noche no se ven ni hay advertencia posible: el choque se lleva a uno y otro. Estos buques abandonados por a o por b, navegan obstinadamente a favor de las corrientes o [...]

more... »

gio, dicembre 1 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – La gallina degollada

Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a [...]

more... »

lun, ottobre 17 2011 » Senza categoria » No Comments

Horacio Quiroga – El infierno artificial

Las noches en que hay luna, el sepulturero avanza por entre las tumbas con paso singularmente rígido. Va desnudo hasta la cintura y lleva un gran sombrero de paja. Su sonrisa, fija, da la sensación de estar pegada con cola a la cara. Si fuera descalzo, se notaría que camina con los pulgares del pie [...]

more... »

lun, ottobre 17 2011 » Senza categoria » No Comments