ÁFRICA/KENIA – Los obispos advierten de la necesidad de revisar las medidas disciplinarias en las escuelas para acabar con los incendios provocados y la violencia

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Nairobi – “Tenemos que revisar cómo mantener la disciplina en nuestras escuelas a través de un esfuerzo conjunto de corrección, tutoría, asesoramiento, así como un ministerio eficaz de capellanía”, así lo dicen los obispos de la Conferencia Episcopal de Kenia en relación con los ataques incendiarios que siguen ocurriendo en las escuelas del país. “Los padres deberían estar más involucrados y sensibilizados en el proceso educativo”, se lee en la nota de la KCCB enviada a la Agencia Fides.
Los incidentes incendiarios a los que se refieren los prelados han provocado el cierre de decenas de instituciones educativas en el país, daños y pérdidas de bienes, así como de tiempo de enseñanza.
Según el comunicado, las posibles causas de estos desórdenes se encuentran en la creciente indisciplina provocada por el consumo de drogas, así como en la presión de un calendario académico excesivamente comprimido e irregular. “Observamos que la actual congestión excesiva en los dormitorios, las aulas y los comedores escolares ha limitado gravemente a los estudiantes”.
En un espíritu de confraternidad, los líderes eclesiásticos piden al Ministerio de Educación, a la Comisión de Servicios Docentes y a todas las partes interesadas, incluidas las iglesias que financian las escuelas, “que celebren reuniones consultivas periódicas para abordar los problemas que surjan”, añadiendo que el papel de los patrocinadores incluye “los valores y la moral y la mejora de un entorno de aprendizaje propicio”, entre otras cosas. La Iglesia católica, por su parte, mantiene su compromiso de seguir promoviendo programas adecuados de asesoramiento y apoyo espiritual, que se consideran esenciales para todas las instituciones educativas. Como camino a seguir, los prelados sugirieren que el consejo de administración, los directores y los responsables de las escuelas estén “facultados y apoyados para tratar los casos de indisciplina extrema”, así como “que todos hagan un esfuerzo deliberado, conspicuo y eficaz para eliminar el acceso al alcohol y las drogas en las escuelas”.
“Además de la falta de disciplina, tenemos que abordar los problemas del culto y la radicalización en las escuelas, así como los problemas de salud mental” dicen los obispos, lanzando un llamamiento a los alumnos y estudiantes para que presenten sus quejas de forma constructiva y sepan que se les quiere y cuida y que la educación es la clave de su futuro.
Los prelados instan a todas las partes interesadas a “escuchar a los estudiantes y alumnos y tratar de resolver sus problemas”. Los líderes de la Iglesia han pedido también a los keniatas que mantengan viva la fe y la esperanza a pesar de los numerosos retos a los que se enfrenta el país, como “las campañas políticas que comenzaron antes del plazo legal, las malas prácticas electorales, incluido el fraude y la manipulación de las próximas elecciones generales”.