ÁFRICA/MALI – “El párroco y los fieles secuestrados quizás para ser utilizados como escudos humanos”

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Bamako – “Puede ser que el sacerdote y los fieles que lo acompañaban hayan sido secuestrados, al menos en un primer momento, para servir de escudos humanos por un grupo armado perseguido por el ejército y que huía hacia la frontera con Burkina Faso”, dicen a la Agencia Fides fuentes de la Iglesia de Malí, refiriéndose al secuestro del padre Léon Douyon, párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Ségué, junto con Thimothé Somboro, jefe del pueblo de Ségué, Pascal Somboro, teniente de alcalde, y otros dos miembros de la comunidad, Emmanuel Somboro, catequista, y Boutié Tolofoudié, ocurrido el 21 de junio.
“El grupo se dirigía de Ségué a San para participar en los funerales celebrados ayer, 22 de junio, del padre Oscar Thera, que había sido párroco durante 9 años en Ségué”, afirman las fuentes de Fides. Fueron secuestrados a unos treinta kilómetros al norte de Ségué, cerca de Ouo.
El pueblo de Ségué, situado en la meseta Dogon y poblado en gran parte por católicos de la diócesis de Mopti.
“Esperamos que se hayan iniciado ya negociaciones para liberarlos”, añaden las fuentes. El secuestro que quizás en un primer momento, como ya se ha dicho anteriormente, inició con la motivación de utilizar a los rehenes como escudos humanos podría evolucionar hacia un secuestro con fines de extorsión. No es raro que los distintos grupos armados que operan en Malí y otros países de la franja saheliana intercambien prisioneros y los hagan gestionar por organizaciones especializadas en el trato de secuestros con fines de extorsión, pasando a menudo de un Estado a otro.
Siempre en Malí, el 8 de octubre de 2020, fue liberado el p. Luigi Maccalli que había sido secuestrado por milicianos yihadistas, en Níger, en la frontera con Burkina Faso, en la noche entre el 17 y el 18 de septiembre de 2018.
Por último, recordamos que sigue en manos de los secuestradores la hermana Cecilia Narváez Argoti, religiosa colombiana de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, que fue secuestrada en la misión de Karangasso, al sur de Malí, la noche del 7 de febrero de 2017.