ÁFRICA/REP. CENTROAFRICANA – Empezar de cero: una nueva misión, un nuevo comienzo como misionero asociado

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Monassao – “¿Debo hacer una nueva experiencia misionera o ingresar en un instituto misionero? Esta cuestión interior mía se concretó con la elección de partir hacia una nueva experiencia misionera, vinculado a la Sociedad para las Misiones Africanas”. Así cuenta el P. Michele Farina cuál ha sido el impulso que le ha empujado a “saltar” a una nueva misión. Esta vez en Monassao, un pueblo perdido en la selva a 400 km de Bangui, la capital del país, y a 200 km de Berberati, la sede de la diócesis, en el extremo sur de Centroáfrica, entre el Congo y Camerún.
“Es una zona de primera evangelización, donde también podré aprender un nuevo estilo de misión”, escribe. Después de ser responsable del Centro Misionero Diocesano de Savona, el P. Michele ha vivido varias experiencias misioneras en Brasil, Centroáfrica y Cuba. “Cuando volví de Cuba – cuenta -, pensé que mi vida misionera había terminado: me confiaron primero tres y luego otras dos parroquias. Pero llevaba ya un año y medio con el deseo de la misión en mi corazón. Comencé a realizar el discernimiento, precisamente en la SMA, que conozco desde hace mucho tiempo, porque allí tienen lugar los encuentros de los Centros Misioneros de Liguria ”.
El misionero señala que la Iglesia no está presente en el pueblo desde hace mucho tiempo. “Monassao es una misión nueva, un escenario completamente distinto al de la misión en Cuba, donde la Iglesia está presente desde hace siglos. Toda misión y todo misionero debe saber adaptarse un poco a la realidad que encuentra, a la gente que encuentra. Aquí hay una importante comunidad de pigmeos Bayaka, un grupo étnico que suele ser semi-nómada, que se desplaza periódicamente a distintos lugares, pero en Monassao ha decidido residir de forma más permanente”.
“Fortalecido por el espíritu del fundador de la SMA, monseñor de Brésillac -continúa-, parto así, precisamente con el espíritu apostólico de los primeros misioneros, para tratar de compartir la vida y la fe con la gente que encontraré, para redescubrir el rostro de Dios que actúa en todos, y por tanto también en los que aún no lo conocen, para darle un nombre, para darle el rostro de Cristo. Partimos de cero: esto también forma parte de todo nuevo comienzo, de todo nuevo bautismo”, concluye.
El P. Michele compartirá su experiencia misionera junto con el P. Davide Camorani en la Parroquia de Monassao, fundada hace muchos años por misioneros franceses de la SMA, y ahora dirigida por misioneros polacos.