ÁFRICA/UGANDA – El papel de las Obras Misionales Pontificias en el crecimiento de la fe viva y operante de la Iglesia local

di | 05/18/2022

Kampala – “Las Obras Misionales Pontificias pueden definirse como los cuatro brazos evangélicos del Santo Padre para llevar a cabo la misión de la Iglesia que Jesucristo comenzó en la tierra”. Así lo comenta a la Agencia Fides el Padre Pontian Kaweesa, Director de las OMP en Uganda, en vísperas de la Asamblea General de las OMP que se inaugura hoy en Lyon.
“La Iglesia local en Uganda desde hace más de 144 años, momento en que los Misioneros de África, el P. Simeon Lourdel y el hermano Delmas Amans, llegaron al país, ha crecido enormemente – explica el padre Kaweesa -. Los católicos representan alrededor del 40% de la población total de Uganda, que es de unos 44 millones de habitantes; hay 19 diócesis católicas bajo cuatro provincias eclesiásticas o archidiócesis. La mayoría de los obispos son autóctonos; las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa son abundantes en la mayoría de las diócesis y las iglesias parroquiales siguen llenándose los domingos y otros días en que los fieles se reúnen para rezar y celebrar la Eucaristía. Es algo grandioso ser un católico practicante en Uganda”.
No son sólo los números o la construcción de iglesias lo que habla de una Iglesia en crecimiento, sino el testimonio de una fe compartida y convencida basada en el ejemplo de los misioneros que han trabajado y trabajan en ese lugar. “No es casualidad que los primeros misioneros católicos que llegaron a Uganda procedieran de Francia”, prosigue el director de la OMP ugandesa, “ya que la beata Pauline Marie Jaricot y su carisma para la misión de la Iglesia fueron una inspiración y un estímulo para los primeros misioneros católicos que llegaron a Uganda. Más tarde se les unieron otros misioneros de otros países como Mill Hill de Inglaterra, los jesuitas, los combonianos, etc.”.
En particular, el padre Kaweesa cuenta cómo fue fundamental en su vocación al sacerdocio el vínculo de su familia con el difunto padre Gabriel Besseteaux, un misionero francés que fue su párroco cuando él tenía sólo 12 años.
“Cuando éramos niños, nos sentíamos muy especiales por tener un sacerdote misionero que se quedaba a vivir con nosotros en casa”, cuenta el padre Kaweesa, “durante las vacaciones, le acompañaba cuando iba a predicar y siempre servía la misa. Fue la cercanía y el testimonio de este sacerdote misionero lo que me hizo desear la vida sacerdotal”.
“Fue luego, en el seminario donde conocí cómo tantas personas, a través de las OMP, apoyan la formación y la educación de sacerdotes y religiosos”, concluye el padre Kaweesa, “y conocí cuántas iglesias se han construido, cuántas escuelas, hospitales y residencias de ancianos, todo ello construido y mantenido gracias a la oración y al apoyo de las OMP”.

Read More

I contenuti del sito fides.org sono pubblicati con Licenza Creative Commons Attribuzione 4.0 Internazionale

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato.