AMERICA/COLOMBIA – Cauca: el presidente firma el acuerdo con indígenas y campesinos, después de las exhortaciones de la Iglesia.

Cauca – El presidente de Colombia, Iván Duque, firmó los acuerdos con los indígenas y campesinos de la zona llamada Minga sociale en Popayán, capital del departamento del Cauca. La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, y algunos ministros también estuvieron presentes en el acto oficial. Los manifestantes, un grupo muy numeroso de la población, habían bloqueado la carretera principal del sur de Colombia, La Panamericana, durante 27 días, pidiéndole al gobierno que cumpliera las promesas de desarrollo local hechas desde 1999. Problemas importantes aún sin resolver, como la reforma agraria, el reemplazo de cultivos, la falta de atención médica y las escuelas en la zona han obligado a los habitantes a provocar una verdadera Parálisis en el área para atraer la atención del gobierno central.
Después de los violentos enfrentamientos del 3 de abril en Cauca, donde murió un manifestante y otros seis resultaron heridos de gravedad, el alcalde de Pasto, Pedro Vicente Obando, pidió reunirse con Mons. Oscar Urbina, presidente de la Conferencia de Obispos, con el objetivo de Solicitar formalmente la mediación de la Iglesia Católica para tratar de promover el diálogo entre las comunidades indígenas del Cauca y el Presidente Duque.
El 15 de marzo, la Iglesia Católica, a través del Arzobispo de Popayán y los Vicarios Apostólicos de Guapi y Tierradentro, las jurisdicciones eclesiásticas que conforman el territorio del Cauca, insistió en la solicitud de “avanzar en la construcción de un pueblo reconciliado y pacífico”. “La construcción de relaciones sociales en Cauca requiere confianza en los demás”, había dicho la prensa, “la desconfianza a menudo conduce a la enemistad”, subrayando la necesidad de “signos estables de sinceridad y una gran capacidad de diálogo”.

El gobierno se ha comprometido a invertir 823 mil millones de pesos para el área indígena del Cauca , asignándolos a los agricultores campesinos, sus planes de vivienda, nuevas tierras, caminos y protección, mecanismos de reparación y restitución a las víctimas. De hecho, después del conflicto armado con la guerra de guerrillas y el tráfico de drogas, muchas familias campesinas se quedaron sin nada después de la destrucción de los campos de la droga y el abandono de los militares. El acuerdo también incluye una nueva reunión en mayo para verificar la presencia del gobierno y el desarrollo del área.
La carta de los Prelados de la Cauta enviada a la Fides a fines de marzo concluyó: “Hay problemas que requieren una respuesta inmediata, también hay situaciones que requieren coordinación y trabajar con una proyección hacia el futuro. El camino se vuelve más fructífero cuando estamos abiertos a recibir las contribuciones de todos y cuando establecemos metas a largo plazo que buscan el bien de todos los habitantes del Cauca “.

da: www.fides.org
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