AMÉRICA/COSTA RICA – La educación, campo privilegiado para el crecimiento personal y familiar, para una cultura de la amistad y la solidaridad

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Alajuela – “La Iglesia, experta en humanidad, camina cercana a todo lo que incumbe a las personas haciéndose solidaria y anunciándoles la plenitud a la que están llamadas en Cristo. Se hace presente, así, en el campo de la educación, privilegiado para el crecimiento y bienestar personal y familiar, para la buena marcha de nuestra sociedad, para la generación de cultura amigable con la humanidad y la casa común. Desarrolla una acción de pastoral educativa, a través de las personas educadoras que sirven a niños, jóvenes y adultos, que viven su fe y evangelizan en el ámbito educativo, de las familias y de las comunidades educativas que comparten esa excelsa misión de educar”. Estas son las palabras de Su Exc. Mons. Bartolomé Buigues Oller, obispo de la diócesis de Alajuela, en el mensaje que ha publicado con motivo del mes de noviembre, que la Iglesia de Costa Rica dedica “a considerar, agradecer, orar, por las personas educadoras, por la dinámica educativa en general”.
El lema adoptado este año es: «La persona educadora, comprometida con una cultura solidaria». “Hemos celebrado el bicentenario de nuestra nación y, con ello, el reconocimiento de una cultura común solidaria que hemos generado en todo este tiempo – escribe el obispo en el mensaje recibido en la Agencia Fides -. Entre los valores fundamentales que nos han forjado como país está la fe cristiana, que ha impregnado profundamente nuestra cultura en todas sus manifestaciones: actitudes, costumbres, arquitectura, arte…”
La pandemia ha originado una larga interrupción de la tarea educativa afectando a la calidad de la educación, aumentando la deserción escolar y las brechas entre sectores geográficos y de clases sociales, la brecha digital, aumentando con ello la iniquidad; el deterioro en la infraestructura en varios centros escolares; el cansancio en los docentes por la recarga de trabajo, la dificultad de actualizarse en los medios digitales, la ideologización de la educación… “Tomamos esto como reto para nuestra respuesta generosa” insta el obispo, recordando con esperanza el llamamiento del Papa Francisco a un Pacto Mundial por la Educación “para reavivar el compromiso por y con las jóvenes generaciones, renovando la pasión por una educación más abierta e inclusiva, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión”. Mons. Bartolomé Buigues Oller invita por tanto a “unir los esfuerzos por una alianza educativa”, a “reconstruir el tejido de las relaciones por una humanidad más fraterna”, y por último recuerda la alegoría propuesta por el profeta Jeremías sobre Dios como alfarero, que “sabe concebir y sacar del barro informe una hermosa vasija”, “Algo así es la educación, esa es la tarea de las personas educadoras, de cada familia y comunidad empeñada en la educación”.