AMÉRICA/MÉXICO – Marcha del 3 de octubre a favor de la mujer y la vida humana: para los obispos es una “expresión de amor a la mujer y a la vida”.

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Ciudad de México – Con motivo de la marcha nacional a favor de la mujer y de la vida humana que se sostendrá este próximo domingo 3 de octubre en muchas ciudades del País, promovida por numerosas organizaciones de la sociedad civil, los Obispos de México han publicado algunas orientaciones, felicitando a “a todas las personas de buena voluntad que han decidido participar en la marcha” y animando “a quienes aún no lo han hecho para que se sumen proféticamente a esta expresión de amor a la mujer y a la vida”.
En el comunicado recibido en la Agencia Fides, firmado por Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, Presidente de la Conferencia episcopal mexicana ; por Mons. Jesús José Herrera Quiñonez, Obispo de Nuevo Casas Grandes y Responsable de la Dimensión Episcopal de Vida y por Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola, Obispo Auxiliar de Monterrey, Secretario General de la CEM, se subraya que se trata de “una marcha ciudadana, abierta a todas las expresiones religiosas, sin ningún tipo de relación o vinculación político-partidista, que se lleva a cabo en ejercicio de las libertades de expresión y manifestación respetuosa”.
Los obispos además reiteran que “el espíritu que ha de animar a los participantes es el de la ‘cultura del encuentro’, promovida por el Santo Padre Francisco, basada en el amor, en el diálogo y que exige un comportamiento intachable, pacífico, respetuoso y libre de cualquier forma de violencia ”.
“Frente al falso dilema de descartar a la vida humana para proteger a la mujer – continúan -, la marcha resaltará la defensa a la dignidad de la mujer y promoverá un compromiso común para buscar soluciones creativas a los diversos problemas que enfrenta en múltiples ámbitos, particularmente para aquellas víctimas de violencia, explotación, discriminación o mujeres embarazadas en situación vulnerable. Al mismo tiempo y con la misma convicción, se resaltará la defensa de la dignidad del ser humano concebido aun no nacido y se alzará la voz en favor de su protección y tutela por parte del Estado”.
El 6 de septiembre la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha dictaminado sobre la inconstitucionalidad de algunos artículos del Código Penal del Estado de Coahuila, sobre la criminalización de las mujeres que recurren al aborto en determinadas condiciones, de quienes las ayudaron y del personal médico que las asistió. Los obispos de México, consideran que “los problemas a los que se enfrentan las mujeres y el estatuto jurídico del concebido no nacido son un tema complejo con aristas antropológicas, científicas, filosóficas y éticas que no es posible reducir a una resolución en un asunto judicial”. Por ello, consideran indispensable que “todos los actores sociales –fuera de un clima de polarización ideológica y sin apegos a posiciones políticas– nos involucremos en una nueva y profunda reflexión que nos permita encontrar un camino común de solución a un problema multidimensional y multifactorial como el que nos ocupa” .