ASIA/AFGANISTÁN – Fue plantado en Kabul el olivo de la paz proveniente de Tierra Santa

Kabul – “La contribución que la pequeña comunidad cristiana de Afganistán puede ofrecer a la paz y a la reconstrucción de este país es limitada, aunque los signos de su presencia en esta tierra son, en su pobreza, todavía significativos: servicio a los más pobres entre los pobres, asistencia a los más necesitados y educación de los niños. Pero más allá de la ayuda humanitaria, la comunidad cristiana posee un arma secreta que puede producir efectos inimaginables, infinitamente superiores a los que pueden lograr nuestros esfuerzos materiales: la oración. Nadie podrá impedirnos ver en el proceso de paz en curso no solo el resultado del encomiable compromiso de tantas personas de buena voluntad, sino también y sobre todo el fruto de la consagración al Inmaculado Corazón de María que hicimos en esta iglesia el 13 de octubre de 2017, al final del centenario de las apariciones de Fátima”. Fuero estas las palabras del padre Giovanni Scalese, sacerdote barnabita, responsable de la Missio sui iuris en Afganistán, durante la ceremonia celebrada el Domingo de Ramos en la capilla católica de la Embajada de Italia en Kabul. Durante la celebración se plantó un olivo de Tierra Santa frente a la iglesia de la misión.
“Este olivo quiere ser, como la rama de olivo en el pico de la paloma, el anuncio del fin de un período oscuro y el comienzo de un período brillante en la historia de Afganistán. Por lo tanto, lo llamaremos el Olivo de la Paz. Ahora, la plantación de este olivo de Nazaret -donde el Príncipe de la Paz metió sus raíces entre los hombres- quiere expresar la esperanza de que la paz se arraigue en esta tierra, atormentada por años interminables de guerra. Que se cumpla realmente la profecía de Isaías: ‘Romperán sus espadas y harán de ellas arados, sus lanzas harán hoces; una nación no levantará más su espada contra otra nación, no aprenderán más el arte de la guerra’ “, agregó el barnabita.
La ceremonia tuvo lugar el 14 de abril, antes de la procesión y la misa del Domingo de Ramos, en presencia del embajador Roberto Cantone y del general Massimo Panizzi. También había una representación del contingente militar italiano estacionado en Kabul, de los Carabinieri de la Embajada de Italia y de los fieles de la comunidad cristiana de la ciudad, incluyendo algunas monjas de Madre Teresa de Calcuta y miembros de la Asociación Inter-Congregacional “Pro Bambini di Kabul”. .

da: www.fides.org
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