ASIA/BANGLADESH – Cristianos rohingya: hay que investigar seriamente el asesinato del líder Mohib Ullah

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Cox’s Bazar – “Nos entristece profundamente ver que el líder de nuestra comunidad rohingya, Mohib Ullah, fundador de la Arakan Rohingya Society for Peace and Human Rights , ha sido asesinado por el autoproclamado Arakan Rohingya Salvation Army . Es una pérdida tan dolorosa e inolvidable para nuestra comunidad rohingya. Extendemos nuestras más profundas condolencias a sus seres queridos y a su familia; nuestras oraciones están siempre con ellos”: así lo afirma una declaración conjunta de la comunidad cristiana rohingya en la diáspora, presente en Bangladesh, India, Australia, América y Europa. El texto, enviado a la Agencia Fides, pide una investigación urgente después de que un importante líder rohingya, Mohib Ullah, ex profesor, fuera asesinado el 29 de septiembre en Cox’s Bazaar. Mohib Ullah había representado a la comunidad rohingya en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2019.
El comunicado recibido por la Agencia Fides dice: “Este asesinato no es el primer incidente en la comunidad rohingya. Desde 2012 se han producido múltiples ataques contra rohingyas hindúes, musulmanes y cristianos. El 26 de enero de 2020, el pastor cristiano Taher y Hadir Hussain fueron secuestrados; se desconoce su paradero y tampoco han sido encontrados sus cuerpos. Hemos sufrido la destrucción de una iglesia y de escuelas, intimidaciones, agresiones sexuales, amenazas, varias personas han sido convertidas por la fuerza al Islam. Condenamos enérgicamente el atroz e inhumano ataque de la ARSA al líder de nuestra comunidad rohingya, Mohib Ullah, y las reiteradas amenazas a los miembros de la ARSPH”.
La declaración continúa: “Con este brutal ataque y otras actividades inmorales, la ARSA demuestra estar en contra de la humanidad, de la ética de los rohingya y de nuestra prosperidad. Por lo tanto, los cristianos rohingya de la diáspora hacemos un llamamiento al gobierno de Bangladesh para que garantice la seguridad de todos los refugiados rohingya en los campos y lleve a los responsables ante la justicia. También instamos a toda la comunidad rohingya, en todo el mundo, a mantenerse firmemente unida y a alzar su voz contra la ARSA por sus actividades inhumanas en los campos de refugiados de Bangladesh. Hay que detenerlo inmediatamente”.
La familia de Mohib Ullah y sus allegados culpan del asesinato al Ejército de Salvación Rohingya de Arakan , una milicia rohingya que lucha contra el ejército de Myanmar. Pero la ARSA niega su implicación en el asesinato y pide que se investigue para atrapar a los verdaderos culpables.
La policía de Cox’s Bazar ha detenido a cuatro sospechosos y la investigación está en marcha. Mohammad Jobair, un asociado de Mohib Ullah, dice a Fides que Mohib Ullah llegó a Bangladesh durante el éxodo rohingya de Myanmar en 2017. Su organización ARSPH documentó las violaciones de derechos humanos sufridas por los rohingya en Myanmar en 2016 y 2017. Mohammad Jobair decalra: “Mohib Ullah trabajó por los derechos de los rohingya perseguidos. Quería volver a Myanmar con dignidad, seguridad y protección, pero llevaba mucho tiempo recibiendo amenazas de muerte. Algunos rohingya no quieren volver a Myanmar. Algunos están involucrados en el tráfico de drogas. La delincuencia, la trata de personas y el tráfico de drogas están aumentando en los campamentos rohingya de Cox’s Bazar”.
El cooperante católico Ranjit Reberio, que trabaja para una ONG que ayuda a la comunidad rohingya en Cox’s Bazar, explica a la Agencia Fides: “El asesinato de Mohib Ullah es una gran pérdida para la comunidad rohingya. Trabajó como la voz de los rohingya perseguidos. Quería volver a su lugar de nacimiento, pero lo mataron. La comunidad internacional debe presionar a Myanmar para que haga regresar a sus ciudadanos que han huido a Bangladesh”.
Recientemente, Sheikh Hasina, la Primera Ministra de Bangladesh, dijo: “Para algunos actores internacionales, los refugiados son sólo un negocio. Si no hubiera refugiados, no tendrían trabajo. Nadie quiere decir esto en voz alta. Estoy decepcionada con la respuesta internacional a las repetidas peticiones de ayuda de Bangladesh para hacer regresar a los ciudadanos de Myanmar a su país”.