ASIA/FILIPINAS – Los obispos de Filipinas elogian la contribución del ex presidente Benigno Aquino Jr. a la dignidad humana y la democracia.

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Manila – Los Obispos de Filipinas elogian la contribución a la vida de la nación del ex Presidente de Filipinas Benigno S. Aquino Jr. III, que acaba de fallecer: “Los Obispos de Filipinas recordarán al Presidente Aquino por su profunda dedicación a la democracia, al buen gobierno y a la dignidad de la persona humana. Estamos agradecidos por el respeto mutuo que existía entre su administración y la Iglesia católica de Filipinas, enraizado en nuestra fe inquebrantable en el Dios Trino, y nuestro compromiso común de construir una sociedad justa y humana, especialmente para los necesitados”, afirma una nota de Mons. Romulo G. Valles, arzobispo de Davao, presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas .
Benigno Aquino Jr III, decimoquinto presidente del país, falleció en un hospital de Manila el 24 de junio debido a una insuficiencia renal causada por la diabetes, a la edad de 61 años. Tras las exequias, el entierro está previsto para mañana, 26 de junio.
Expresando la cercanía de la Iglesia a la familia, la nota dice: “Encomendamos su alma a nuestro Padre celestial, confiando en su misericordia y amor. Ofrecemos nuestras condolencias y oraciones a la familia Aquino, a los amigos y colegas del ex presidente y a toda la nación filipina mientras lloramos el fallecimiento del presidente Aquino”.
“También recordamos, con gratitud, el papel y la participación que tuvo su administración para asegurar el éxito de eventos eclesiásticos como la canonización del beato Pedro Calungsod en 2012, la visita apostólica del papa Francisco en 2015 y el 51º Congreso Eucarístico Internacional en la ciudad de Cebú en 2016”, añade monseñor Valles.
Monseñor Pablo Virgilio David, obispo de Kalookan, vicepresidente de la Conferencia Episcopal, ha declarado: “Como presidente, Aquino III demostró ser un digno hijo de unos padres tan grandes a los que la nación está en deuda por la restauración de la democracia en nuestro país”. El cardenal José Advíncula, que tomó posesión como nuevo arzobispo de Manila el 24 de junio, ha rezado por el ex presidente: “Encomendémosle a la misericordia de nuestro Padre amoroso y recemos ahora por el eterno descanso de su alma”, ha dicho.
El presidente Rodrigo Duterte ha anunciado un periodo de luto nacional del 24 de junio al 3 de julio, con la bandera nacional a media asta en todos los edificios gubernamentales, por la muerte de Aquino. En su mensaje, la vicepresidenta Leni Robredo, ha declarado: “Aquino trató de hacer lo correcto, incluso cuando no era popular. Trabajó silenciosa e incansablemente por el bien de todos. Se le echará de menos”.
Aquino saltó a la fama y ganó las elecciones presidenciales en 2009, gobernando como decimoquinto presidente de Filipinas de 2010 a 2016. Era hijo de dos iconos de la democracia en el sudeste asiático: su padre, el senador Benigno Simeon “Ninoy” Aquino Jr, un firme opositor al entonces presidente dictador Ferdinand Marcos, fue asesinado a su regreso a Filipinas tras su exilio en Estados Unidos en 1983. Ese asesinato generó la ola de indignación que dio lugar a la revolución popular de 1986, que terminó con la huida de Marcos a Estados Unidos. Fue entonces cuando la madre de Aquino jr III, Corazón Conjuanco Aquino, fue elegida presidenta y gobernó el país de 1986 a 1992, distinguiéndose en el fortalecimiento de la vía democrática y las instituciones.