ASIA/INDONESIA – Vivienda para enfermos mentales: nuevo proyecto de los religiosos camillianos en Flores

Maumere – “Es triste y lamentable ver las condiciones en que viven las personas con enfermedades mentales en la isla de Flores”, explica a Fides el padre Luigi Galvani, misionero camiliano que trabaja desde hace años en la isla indonesia. “Además del enorme sufrimiento físico, las dificultades psicológicas, el aislamiento social y la pobreza espiritual, estas personas se ven obligadas a vivir, en la mayoría de los casos, en tiendas de campaña o en chozas destartaladas o encadenadas mientras padecen el mal tiempo, los mosquitos y los demás insectos. Allí duermen, descansan y hacen sus necesidades. El gobierno local no tiene instalaciones y ni un programa adecuado para ellos. Simplemente los visita de vez en cuando para proporcionarles alguna medicina”.

“Para apoyar concretamente a estos pacientes, – explica el p. Luigi -, llevamos a cabo una investigación que reveló treinta casos en la zona. Algunos de estos pacientes habían estado así durante meses, otros durante algunos años y uno incluso durante cuarenta años”.

“Pensamos que la mejor ayuda que podríamos ofrecerles es la construcción de casas especiales en las que pudieran sentirse libres para moverse y comunicarse sus familias y vecinos”, continúa el padre Galvani. “En estos refugios están protegidos de la lluvia, el viento, los insectos, pueden comer sentados en una mesa, tener agua para lavarse y un baño privado. Un estilo de vida más humano que, sin duda, favorece el proceso de curación y rehabilitación y les permite poder reincorporarse a su familia y a la comunidad”. “Así empezamos las primeras casas cerca de las casas de sus familiares, para darles la oportunidad de ser cuidados por sus seres queridos. Ahora muchos de ellos parecen renacer a una nueva vida”. “Este proyecto es verdaderamente pionero”, concluye el misionero. Monseñor Edwaldus Martinus Sedu elogió la iniciativa de los misioneros camilianos “por su compromiso solidario y testimonio evangélico que honra a la Iglesia”.

Los camilianos, presentes en la isla indonesia de Flores desde hace unos diez años, están en pleno crecimiento vocacional e implementando nuevas iniciativas sociales y de caridad. Las dos comunidades de Maumere y Ruteng actualmente albergan a unos setenta jóvenes estudiantes de filosofía y teología. Durante los próximos cinco años, se espera que sean las nuevas fuerzas para el ministerio camiliano y misionero dentro y fuera del país.