ASIA/IRAK – Elecciones, el “Movimiento Babilonia” gana 4 de los 5 escaños reservados a candidatos cristianos

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Bagdad – Las elecciones parlamentarias iraquíes celebradas el domingo 10 de octubre han asignado a los representantes del “Movimiento de Babilonia” hasta 4 de los cinco escaños reservados a los candidatos cristianos por el sistema electoral nacional. Así lo informan fuentes locales consultadas por la Agencia Fides, sobre la base de los primeros datos proporcionados por la Alta Comisión Electoral. Según las mismas fuentes, el quinto escaño, asignado en el distrito de Erbil, ha sido asignado al candidato independiente Farouk Hanna Atto.
El resultado electoral relativo al número de escaños reservados a los candidatos cristianos, en cierto modo sorprendente, no dejará de reavivar la polémica sobre la posible manipulación política a la que parece estar expuesta la asignación de escaños en el Parlamento reservados a los miembros de las comunidades cristianas locales o pertenecientes a otras minorías étnicas y religiosas.
El Movimiento Babilonia nació como la proyección política de las llamadas “Brigadas Babilonia”, una milicia armada formada en el contexto de las operaciones militares contra los yihadistas del Estado Islámico que llevaron a la reconquista de las zonas del norte de Irak que habían caído en manos de los yihadistas en 2014. Dirigidas por Ryan al Kildani , las “Brigadas de Babilonia” siempre habían afirmado ser una milicia compuesta por cristianos, aunque estaba documentada su conexión con milicias chiíes proiraníes como las Unidades de Protección Popular . Las siglas políticas del “Movimiento Babilonia” también se consideran cercanas a la “Organización Badr”, movimiento político que, en las elecciones, se fusionó con la Alianza Fatah, un cártel que agrupaba a las siglas y organizaciones chiíes proiraníes.
En los primeros comentarios críticos, los políticos cristianos pertenecientes a los grupos que no obtuvieron escaños lanzaron sospechas sobre el resultado de las elecciones, sugiriendo que los votos de los votantes chiítas también habían sido desviados hacia los candidatos del “Movimiento Babilonia”, para colocar en los escaños reservados a los cristianos a representantes que de hecho responden a formaciones políticas chiítas. Asimismo, según algunos comentaristas, el candidato cristiano Farouq Hanna Atto, elegido como independiente para el escaño cristiano del distrito de Erbil, se habría impuesto a sus competidores gracias a los votos emitidos a su favor por el Partido Democrático del Kurdistán .
Según los primeros datos provisionales facilitados por la Comisión Electoral, el candidato del Movimiento de Babilonia, Aswan Salem, parece haber ganado el escaño reservado a los cristianos en la Gobernación de Nínive con 9498 votos. El escaño reservado a los candidatos cristianos en la ciudad de Bagdad parece haberlo ganado Evan Faeq Yakoub Jabro, ex ministro de Refugiados y Migración en el gobierno saliente de Mustafa al Kadhimi, con 10822 votos. En Kirkuk y Dohuk, los candidatos del Movimiento de Babilonia, Duraid Jamil y Badaa Khader, se han impuesto sobre los demás con 4279 y 10619 votos respectivamente, mientras que el candidato Farouk Hanna Atto parece adjudicarse el escaño cristiano en el distrito electoral de Erbil con 4221 votos.
Los datos oficiales publicados hasta ahora sobre los resultados de las elecciones no ofrecen todavía una imagen clara del futuro escenario político de Irak. Ningún bloque político podrá controlar en solitario la mayoría de los 329 escaños del Parlamento. Diversas fuentes confirman el crecimiento del Partido Sadr, dirigido por el líder chiíta Muqtada al Sadr, que controlaba 58 escaños en el anterior parlamento y debería haber obtenido al menos 70 en la próxima asamblea parlamentaria. Por otra parte, se dice que la representación parlamentaria de los partidos chiítas proiraníes, que forman parte de la Alianza Fatah, que tenía 48 escaños en el anterior parlamento, está disminuyendo.
Sólo el 41% de las personas con derecho a voto han acudido a las urnas, la cifra más baja de las seis elecciones parlamentarias celebradas en Irak desde 2003, tras el fin del régimen de Saddam Hussein.
Las elecciones, previstas para 2022, se habían adelantado después de que las protestas populares del otoño de 2019 mostraran un descontento generalizado con toda la cúpula política iraquí, acusada de corrupción y mala gestión. Las elecciones se han celebrado en un clima de apatía general, marcado por los llamamientos al boicot, incluso por parte de los grupos implicados en las movilizaciones populares antisistema de 2019.