Autoridades bielorrusas bloquean acceso a más medios independientes calificados de extremistas

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En Belarús, la persecución a medios incluye ahora medios y lectores extranjeros.

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Imagen: acceso denegado de Creative Stall del Noun Project (CC-BY 3.0).

Los medios locales independientes en Belarús han sufrido una presión considerable a lo largo del último año, tras la prolongada agitación social posteriores a las reñidas elecciones presidenciales. Múltiples medios de comunicación han visto que a sus periodistas los detienen y arrestan, sus páginas web y canales en redes sociales quedan bloqueados y sus activos confiscados, después de que se los declararon «extremistas». Ahora, las autoridades bielorrusas también tienen en la mira medios de comunicación independientes extranjeros que cubren información de Belarús y a sus audiencias.

El 28 de octubre, el Ministerio de Información bielorruso bloqueó el acceso al sitio web de Deutsche Welle, canal de televisión internacional alemán con financiación estatal, y de Current Time, red en ruso controlada por la organización Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL), del Gobierno de Estados Unidos, en cooperación con Voice of America. Junto con la web del periódico bielorruso Novy Chas, estas páginas fueron bloqueadas presuntamente por difundir material con enlaces que los tribunales bielorrusos consideran «extremistas». El ministro de Información, Andrey Kuncevic, dijo a la agencia de noticias estatal BelTa que el Gobierno «pretende continuar tomando decisiones con el objetivo de proteger el espacio informativo del país».

El director general de Deutsche Welle, Peter Limbourg, calificó el bloqueo como «no tiene absolutamente ningún sentido», mientras que el presidente de RFE/RL, Jamie Fly, también condenó la decisión de bloquear Current Time.

El 29 de octubre, el Gobierno bielorruso también declaró extremistas tres de los más populares canales de oposición en Telegram, gestionados por NEXTA. NEXTA, iniciativa popular administrada desde Polonia, respondió al calificativo con un desenfadado tuit en e que saluda a sus lectores con un mensaje de «buenos días, extremistas».

BUENOS DÍAS, EXTREMISTAS
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Hoy han aparecido 1,4 millones de extremistas más en Belarús.

El ministro de Interior calificó a los canales de Telegram NEXTA, NEXTA Live, y LUXTA como «formaciones extremistas». Esto significa que pueden iniciarse causas penales contra creadores, administradores, y subscriptores en Belarús.

El 3 de noviembre, el Ministerio de Interior bielorruso anunció que BelsatTV, canal independiente con sede en Poloni, y todos sus empleados y usuarios, «unidos con la ayuda de los recursos en línea de Belsat», han sido reconocidos como formación extremista y «tienen prohibido continuar su actividad en la República de Belarús». Esta descripción imprecisa probablemente se refiere a los subscriptores de los canales de redes sociales de Belsat, o a los lectores y audiencia de su página web, lo que sugiere que cualquiera de estos puede ser procesados por difundir o distribuir su contenido. La página web de Belsat ya había sido considerada extremista a finales de julio de 2021.

Franak Viačorka, importante consejero de la líder de oposición Svetlana Tsikhanouskaya, dijo que estas severas medidas eran prueba de la popularidad y el éxito del medio en Belarús.

Por primera vez en la historia, el régimen ha tildado a todo el canal de televisión Belsat TV como grupo extremista. El calificativo se extiende tanto a público como periodistas. 940 000 personas, en total. Por un lado, es una herramienta de amenaza, por otro, una prueba del éxito del canal.

A los periodistas bielorrusos ya los están sancionando por su participación en medios considerados extremistas. El 1 de noviembre, los tribunales bielorrusos condenaron a dos periodistas, Iryna Slaunikava y Syarhei Niarouny, bajo acusaciones de difundir extremismo con sus supuestas interacciones con las páginas de Facebook de los medios Belsat, y Tut.byon, ambos bloqueados en Belarús. Según la Asociación de Periodistas de Belarús (BAJ), también vetada en el país, Slaunikava fue condenada a 15 días de prisión, mientras que Niarouny tuvo que pagar una multa de 580 rublos bielorrusos (235 dólares estadounidenses).

Gulnoza Said, coordinadora del programa de Europa y Asia Central para el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), dijo que las nuevas medidas de represión eran «caer muy bajo, incluso considerando la larga campaña de las autoridades bielorrusas contra la prensa independiente». El CPJ ha pedido a las autoridades bielorrusas que «dejen de vetar medios» y de sancionar a periodistas y ciudadanos por interactuar con su contenido.