¿Es posible un renacimiento de la identidad tártara pese a política de identidad rusa?

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La identidad y la lengua tártaras llevan mucho tiempo bajo presión en Rusia

Hoodie with Tatar pattern, Tatarcha casual, archive of Elmira Lyapina, used with permission

Ropa con diseño tártaro, diseño de Tatarcha Casual. Imagen de Elmira Lyapina, usada con autiorización.

Han pasado casi cuatro años desde que entró en vigencia un decreto presidencial que limitaba el estudio de lenguas indígenas en las repúblicas nacionales en la Federación Rusa. Fue en 2017 que el Parlamento de la República de Tartaristán abolió el aprendizaje obligatorio de tártaro en las escuelas. ¿Qué impacto ha tenido esto en la identidad nacional de los tártaro que viven en Rusia?

En julio de 2017, durante una reunión con el Consejo de Relaciones Interétnicas sobre la implementación de la política nacional de Rusia, el residente Vladimir Putin declaró que no se debe obligar a los niños a estudiar lenguas indígenas en las repúblicas nacionales que comprenden parte de Rusia. En noviembre de ese año, el Parlamento de Tartaristán abolió el aprendizaje obligatorio del tártaro en escuelas y redujo las horas de enseñanza en escuelas de 20 a dos horas por semana. Es interesante destacar que esta decisión contraviene la Constitución de la Federación Rusa, y de la legislación federal rusa que concede igual condición legal al ruo y el tártaro en Tartaristán.

Por mucho tiempo, los tártaros en Rusia han sentido presión con respecto a su identidad y el uso de su lengua nativa. Esa era la situación cuando motivos políticos primaron sobre el orden legal, a pesar del hecho de que la legislación  rusa garantiza el uso y estudio de lenguas indígenas minoritarias. En general, la nueva política parecía inconsistente con los derechos de las minorías que garantiza la Constitución. La decisión de limitar el espacio de las lenguas indígenas minoritarias indicó la primacía de una cultura nacional y etnicidad (dominante), y algunos sintieron que llevaba a una disminución del multiculturalismo del país.

Los tártaros son un pueblo túrquico de fe mayoritariamente islámica y son el segundo mayor grupo étnico en Rusia, donde el vector dominante de identidad nacional es el eslavo ortodoxo. También son la mayor comunidad túrquica en la Federación Rusa. La comunidad incluye a los tártaros que viven en la República de Tartaristán (36 %), y también los tártaros del Volga, tártaros siberianos, tártaros de Astrakán, tártaros de Crimea y otros grupos más pequeños. La cantidad de tártaros en Rusia, según el censo estatal de 2010, se acerca a los seis millones. Como están dispersos fuera de Rusia, los tártaros dentro y fuera de Rusia sienten una conexión especial con Tartaristán, que representa su nación, su identidad y sus necesidades.

Tartaristán es parte de la Federación Rusa, y con otras 21 repúblicas nacionales, es parte igual del estado federal. Las repúblicas nacionales, en contrasta con otras partes federales —krays, óblasts (regiones), ciudades— tienen condición legal especial, con derecho a tener su propia constitución, entes legislativos y hasta su propio presidente (en Tartaristán). Además, su condición especial también les concede el derecho a determinar sus lenguas nacionales y el nivel oficial en la república junto con el idioma estatal, ruso.

Sin embargo, la iniciativa presidencial de 2017 y su implementación en Tartaristán, el tártaro y la situación de la nación tártara y el propio Tartaristán parecía perder su posición, una tragedia nacional para algunos. Sin embargo, el presidente Putin consideró que estudiar lenguas nativas debería ser voluntario. Según él, «obligar a una persona a aprender una lengua que no es su lengua nativa es tan inaceptable como reducir el nivel y el tiempo de enseñar ruso». Putin también se ha referido al ruso como el «marco de trabajo natural de nuestro país multinacional».

Pese a que activistas y miembros del público expresaron su desacuerdo con protestas y hasta presentaron una queja en l Corte Europea de Derechos Humanos sobre la nueva política del idioma, muchos maestros de tártaro perdieron su empleo poco después de que se implementó, y la condición de la lengua sigue siendo precaria.

Por último, el cierre del Centro Público Tártaro (Vsetatarskiy Obshestvenniy Centr) consternó a muchos. Ocurrió después de que la fiscalía pidió que la organización nacional tártara más antigua fuera reconocida como extremista.

Resurgimiento de la asediada cultura tártara

Paradójicamente, el malestar en torno a la política del idioma, ha llevado al resurgimiento de la cultura tártara en Rusia. La generación más joven ha encontrado una nueva dirección para la autoidentidad, lo que lleva a novedades y actividad en Tartaristán y más allá. Junto con su festividad nacional, Sabantuy, que se celebra en ciudades en todo Rusia y que tiene el objetivo de presentar su cultura, Los tártaros han redescubierto y hasta modernizado tradiciones y costumbres que ya se hubieran olvidado.

Por ejemplo, elementos bordados tradicionales se han vuelto parte de elegantes ropas modernas y varias marcas están agregando patrones tradicionales a chaquetasvestidos casuales. La el sombrero tubeteika se ha vuelto un elegante accesorio en el guardarropa de s la mujer moderna. Los bazares y mercados tártaros también han hecho resurgir iniciativas como el bazar Pechen (Peçän bazarı), mercado en Kazán, capital de Tartaristán.

The hoodie presented by designer Tatarcha Casual in one of the Tatar festivals, archive Elmira Lyapina, used with permission

Prenda con motivos tártaros presentada por el diseñador Tatarcha Casual en uno de los festivales tártaros. Imagen de archivo de Elmira Lyapina, usada con autorización.

Ahora, se considera que hablar tártaro, usar ropa tradicional, tocar música tártaro, organizar festivales es una señal de prestigio. Con más frecuencia se incluyen canciones tártaras en canales federales: artistas jóvenes como Dina Garipova, Saida Mukhametzyanova, Elmira Kalimullina han sido parte del programa “La Voz en televisión rusa.

Además, el cine tártaro y los festivales de cine también tienen un nuevo giro. El talentoso  director tártaro Ilshat Rakhimbay dijo a Global Voices sobre su percepción de este resurgimiento y el auge de la identidad nacional tártaro en respuesta a limitaciones políticas.

It is quite amazing, and yet not surprising at the same time. Indeed, [we have seen] the development of various Tatar cultural festivals, more performers of Tatar music or music in Tatar language, and more importantly—more acknowledgment and recognition not only from the public, but also from the authorities with a deeper level of consciousness. Deeper respect is shown for the language and culture, and there is no such dismissal as before—it is not only the stage culture, but that is also supported.

Es bastante asombroso, aunque no sorprende. Sin duda, [hemos visto] varios festivales culturales tártaros, más artistas de música tártara o música en tártaro, y más importante, más reconocimiento del público y de las autoridades con mayor nivel de conciencia. Se muestra mayor respeto por la lengua y la cultura, y no hay tanto desprecio como antes, no es solamente una etapa cultural, también tiene apoyo.

from short film 'Imagine' (2017), director Ilshat Rakhimbay, https://www.youtube.com/watch?v=NvZJOl5SZm8&list=UUe-_pmp20Z9clo7VoZ9U0xA&index=2

Captura de pantalla del cortometraje ‘Imagine’ (2017), director Ilshat Rakhimbay.

Así, las películas de Ilshat Rakhimbay están hechas a través del prisma de la «tartaridad». Cuando se le preguntó por qué la identidad nacional le importaba como cineasta, explicó:

It is just a code that is initially embedded in you, and through the language and culture, in which you grew up, you see the whole world. Through words, mother's language, a special relationship is formed with the world, earth, heaven, people, and the Almighty.

Es solo un código que está inicialmente inserto en ti, y a través de la lengua y la cultura, en la que creciste, ves el mundo entero. A través de las palabras, de la lengua materna, se forma una relación especial con el mundo, la tierra, el cielo, la gente y el Todopoderoso.

En el siglo XIX, el filósofo alemán G. W. Hegel, en su «Filosofía del Derecho», sugirió el camino hacia una comunidad orgánica: «Sé una persona y respeta a los demás como personas». Subrayó que el idioma era un elemento clave de la autoidentidad o autodeterminación. Si una nación se viera privada del elemento clave de su identidad, una comunidad multinacional podría perder el patrimonio cultural único que representa. Un artista puede recibir amor nacional cuando la nación se reconoce en sus obras, pero ¿el reconocimiento de la identidad nacional de una minoría requiere mayor aceptación pública?