Megapresa financiada por China en Camboya está vinculada a abusos de derechos y a pérdida de pesca

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Autoridades cuestionan metodología de la investigación y «sesgo político» del informe

Antiguo santuario en la aldea de Srekor, noreste de Camboya, inundado tras la finalización de la presa hidroeléctrica Lower Sesan 2. ©2019 Human Rights Watch

Un nuevo informe de Human Rights Watch (HRW) pone de manifiesto el impacto social y ambiental negativo de la presa hidroeléctrica Lower Sesan 2, noreste de Camboya.

La presa, situada en la cuenca del río Mekong, se construyó como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China con un presupuesto de aproximadamente 800 millones de dólares estadounidenses. Se inauguró en 2018 y su principal operador es el grupo chino Huaneng.

La presa es un importante proyecto de BRI en Camboya, lo que refleja la estrecha relación entre China y el primer ministro camboyano, Hun Sen, que ha gobernado el país durante más de tres décadas. Los periodistas de Camboya afirman que han tenido dificultades para acceder a la información sobre los proyectos BRI.

El informe de 137 páginas de HRW titulado «Bajo el agua: Impactos en los derechos humanos de un proyecto de la Franja y la Ruta de China en Camboya» fue publicado el 10 de agosto de 2021. La investigación comenzó en 2019 e incluyó entrevistas con más de 60 miembros de la comunidad, líderes de la sociedad civil, académicos, científicos y otras partes interesadas en el proyecto.

El informe mencionó que alrededor de 4500 a .000 casas de los aldeanos cercanos a los ríos Sesan y Srepok quedaron sumergidas debido a la presa. Identificó a los grupos indígenas y otras minorías étnicas afectadas por el proyecto, como las comunidades Bunong, Brao, Kuoy, Lao, Jarai, Kreung, Kavet, Tampuan y Kachok.

HRW afirmó que el Gobierno camboyano y su socio chino no han dado salvaguardias ni compensado adecuadamente a los lugareños que se vieron obligados a abandonar sus comunidades. HRW citó a un aldeano de Bunong:

The company didn’t consider Indigenous rights. They just told us to move. In the consultation, they determined things for us. They didn’t ask us what we want or need.

La empresa no tuvo en cuenta los derechos de los indígenas. Solo nos dijeron que nos moviéramos. En la consulta, determinaron las cosas por nosotros. No nos preguntaron qué queríamos i qué necesitábamos.

La presa también cortó las rutas tradicionales de migración de los peces autóctonos del río Mekong. El director de defensa de HRW en Asia, John Sifton, resumió el impacto destructivo de la presa:

Today, everything the dammed-up rivers provided – food, water, an income from fishing – is gone.

…the compensation that was offered did not match the value of what they actually lost: fruit trees that were decades old, villages that they and their ancestors had lived in for generations, fields, graves, and religious shrines.

Hoy en día, todo lo que los ríos embalsados daban –alimentos, agua, ingresos por la pesca– ha desaparecido.

…las indemnizaciones ofrecidas no se corresponden con el valor de lo que realmente han perdido: árboles frutales de décadas, pueblos en los que ellos y sus antepasados habían vivido durante generaciones, campos, tumbas y santuarios religiosos.

La presa Lower Sesan 2, financiada por China, en el noreste de Camboya, ha desplazado a miles de indígenas y minorías étnicas, y ha destruido medios de vida de muchos otros, según un informe del 10 de agosto de Human Rights Watch.

Ilustración de Rebel Pepper de RFA.

Respuesta del Gobierno

En respuesta al informe de HRW, el portavoz del Gobierno, Phay Siphan, insistió en que la presa dará beneficios a los camboyanos:

The development of Sesan 2 Dam is providing income to people. After moving, they got better houses and land than their old houses.

It supports the economy of Stung Treng province and country’s economy by generating electricity to serve the industry, enterprises and factories as a source of employment for the people in the province and as part of boosting the national economy.

El proyecto de la presa Sesan 2 está generando ingresos a la gente. Después de mudarse, tienen mejores casas y terrenos que sus antiguas casas.

Apoya la economía de la provincia de Stung Treng y del país al generar electricidad para servir a la industria, las empresas y las fábricas como fuente de empleo para los habitantes de la provincia y como parte del impulso a la economía nacional.

Añadió que, gracias al proyecto, la ayuda se extendió a las comunidades afectadas con la construcción de 118 casas, 471 casas de madera, 127 presupuestos de autoconstrucción, 63 estanques, 12 escuelas, 12 jardines de infancia, dos salones comunales, tres pagodas, dos comisarías, un puesto militar y 181 pozos de agua en los nuevos asentamientos.

El portavoz del Ministerio de Ambiente, Neth Pheaktra, destacó que muchos camboyanos apoyan el proyecto de la presa porque responde a la demanda de fuentes de energía renovables del país:

This is what Cambodians want but extremist human rights groups such as Human Rights Watch want Cambodians to continue using kerosene lamps in the 21st century.

Esto es lo que quieren los camboyanos, pero grupos extremistas de derechos humanos como Human Rights Watch quieren que los camboyanos sigan usando lámparas de queroseno en el siglo XXI.

Suos Yara, integrante de la Asamblea Nacional, acusó a HRW de tener «sesgo político manifiesto y una metodología de investigación dudosa». Escribió que las personas entrevistadas por HRW no representan las opiniones de la mayoría de los lugareños afectados por el proyecto:

This sample size is too small and inadequate to be generalised in this kind of in-depth environmental study. Moreover, HRW failed to interview the vast majority of locals who have received fair compensation for their relocations and whose livelihoods have benefited from the construction of 12 schools, 12 kindergartens and numerous other public facilities created by the dam project.

Esta muestra es demasiado pequeña e inadecuada para generalizar en un estudio ambiental en profundidad. Además, HRW no entrevistó a la inmensa mayoría de los habitantes de la zona que han recibido una compensación justa por sus reubicaciones y cuyos medios de vida se han beneficiado de la construcción de 12 escuelas, 12 guarderías y otras numerosas instalaciones públicas creadas por el proyecto de la presa.

Sus comentarios fueron republicados en el medio estatal chino Global Times.

Varias agencias tomaron la respuesta de las autoridades camboyanas. Hasta la embajada de Camboya en Turquía emitió un comunicado sobre el informe de HRW:

En respuesta al informe de Human Right Watch sobre la presa Lower Sesan II en Camboya. Declaración del portavoz de la Embajada Real de Camboya en la República de Turquía

Primeros informes sobre la represa

El informe de HRW confirmó lo que muchos grupos y activistas llevan diciendo sobre la presa desde hace muchos años. Lugareños y activistas llevan protestando contra el proyecto desde 2017.

En 2017, el sitio web de noticias ambientales Mongabay citó a Dam Samnang, de 29 años, sobre la oposición a la presa en su comunidad:

It provides no direct benefits to people in this community, it will destroy all our houses, and it will ruin the river system so that we can never come back.

Our ancestors are buried here and if they flood the area we will not be able to come back and visit them. I can’t put a (monetary) value on graves, but if the Prime Minister’s family graves have value, then why don’t ours?

This dam will be a disaster for us; our destiny is in trouble. They say they want to develop Cambodia, so why do they destroy our homes?

No proporciona ningún beneficio directo a la gente de esta comunidad, destruirá todas nuestras casas y arruinará el sistema fluvial para que nunca podamos volver.

Nuestros antepasados están enterrados aquí y si inundan la zona no podremos volver a visitarlos. No puedo poner un valor (monetario) a las tumbas, pero si las de la familia del primer ministro tienen valor, ¿por qué las nuestras no?

Esta presa será un desastre para nosotros; nuestro destino está en peligro. Dicen que quieren desarrollar Camboya, ¿por qué destruyen nuestras casas?

El periódico Phnom Penh Post publicó en 2017 un reportaje en el que citaba a Srang Choeun, aldeano de Kabal Romeas, sobre la negativa de su familia a abandonar sus tierras:

Now we live in Kabal Romeas collectively, we are united as a community by our common ownership of the land. But if we agree to relocate then we will accept private property, we will own land like the Khmer people.

Ahora vivimos en Kabal Romeas colectivamente, estamos unidos como comunidad por nuestra propiedad común de la tierra. Pero si aceptamos reubicarnos, aceptaremos la propiedad privada, poseeremos la tierra como pueblo jemer.

Jemer se refiere a la mayoría étnica de Camboya.

Otro aldeano, Kem Reoun, reveló el acoso que enfrentó él y su comunidad cuando los amenazaron con el desplazamiento:

Authorities have been restricting villagers from their daily tasks, such as leaving the village to go to the market. In short, authorities do not allow people to leave the village. There are people guarding every gate, and they have dismantled a bridge.

Las autoridades han restringido a los aldeanos sus tareas cotidianas, como salir del pueblo para ir al mercado. En resumen, las autoridades no permiten que la gente salga del pueblo. Hay gente vigilando todas las puertas y han desmontado un puente.

Hubo informes sobre las dificultades sufridas por los habitantes que tuvieron que abandonar sus tierras ancestrales inundadas dos años después de la finalización de la presa. Incluso los lugares de reubicación se inundaron, y los colonos culparon a la presa de provocar escasez de agua potable.

El escritor Horn Chanvoitey también investigó los supuestos beneficios de la presa y las promesas hechas por los funcionarios camboyanos a las comunidades locales.

Two years after the dam officially began operating, its benefits remain highly contested.

Dos años después del inicio de operaciones oficial de la presa, se siguen discutiendo sus beneficios.


Este artículo forma parte de una investigación del Observatorio Cívico de Medios de Comunicación sobre las narrativas contrapuestas sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y explora cómo las sociedades y las comunidades tienen diferentes percepciones de los posibles beneficios y perjuicios del desarrollo liderado por China. Para saber más sobre este proyecto y sus métodos, haz clic aquí.