Para los nigerianos, las redes sociales fueron herramienta para salvar vidas. Ahora, tienen que luchar.

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El ruido que hacemos en plataformas digitales asusta a regímenes opresivos. 

Jóvenes se toman una foto. Imagen de Iwaria, febrero de 2021, uso libre.

Las protestas de 2020 contra la violencia (#EndSARS), la prohibición de Twitter de 2021 y las protestas del 12 de junio en todo el país, que conmemoran la batalla histórica por la defensa de la democracia y la resistencia a la dictadura militar, son pruebas del creciente protagonismo de las redes sociales en el panorama democrático de Nigeria. Para muchos nigerianos, las redes sociales se han convertido en la herramienta preferida para denunciar los excesos de los oligarcas y empresarios ricos, promover y movilizar las protestas y exigir responsabilidades al gobierno.

Este poder de las redes sociales ha sacudido al Gobierno nigeriano. Esto explica por qué se está atacando este espacio libre actualmente, y que la libertad de expresión y la difusión de información sean sus últimas víctimas.

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#EndSARS, la protesta para poner fin a la violencia policial en Nigeria

Activistas, periodistas, escritores, cineastas y autores de opinión han repetido una y otra vez la historia de las protestas nigerianas #EndSARS [fin a SARS] que finalmente alcanzaron su momento más álgido en 2020. Pero la siguen repitiendo porque está en la raíz del actual ataque contra la libertad de }expresión en Nigeria.

En 2017 empezó la agitación por la inmediata desarticulación del Escuadrón Especial contra Robos (SARS), unidad de la Policía nigeriana creada en 1992 conocida por sus arrestos ilegales, detenciones, muertes extrajudiciales, acoso sexual  mujeres y deshumanización de la juventud nigerianas. Empezó como una campaña de Twitter. Año a año la agitación siempre ha sido recibida con las mismas promesas de reformar o reorganizar el grupo. Pero nada ha ocurrido.

Para octubre de 2020, los nigerianos ya habían aguantado bastante.

Lo primero que llamó la atención de la gente fue el tuit sobre un joven a quien supuestamente la unidad SARS abatió a tiros, que ha sido retuiteado más de 10 000 veces desde su publicación el 3 de octubre.

SARS acaba de matar a un muchacho en Ughelli, Estado delta en este momento. Frante a los hoteles Wetland. Lo dieron por muerto y lo dejaron en un lado de la vía y se fueron con el desaparecido jeep Lexus.

Tengo videos…

El video tiene 1:15 minuto de duración y apareció cuatro horas después desde una cuenta diferente de Twitter.

El video es apenas estable, y se ve a hombres que corren hacía lo que parece un muerto vestido de amarillo. Presuntamente, el hombre había muerto a manos de agentes de SARS.

Esto hizo que los nigerianos recurrieran inmediatamente a medios sociales para expresar su furia, con lo que revivió la etiqueta #EndSAR [fin a SARS]. Esta vez, quieren que se desarticule la unidad policial completamente.

Etiquetes como #EndSARS [fin a SARS] y #EndPoliceBrutality [fin a la violencia policial] empezaron a ser tendencia en Twitter. En Instagram se difundieron imágenes rápidamente. Los creadores de contenido empezaron a trabajar, los periodistas empezaron a escribir y los activistas empezaron a motivar a las personas en todo el país.

A diferencia de protestas previas contra el Gobierno, el modelo para #EndSARS no se centraba en torno a una persona, grupo u organización. En cualquier parte de país, se elige un lugar y una hora se difunde en línea, y en minutos, la gente de ese lugar empezaba a reunirse en pequeños grupos en preparación para la protesta.

“Se metieron con la generación equivocada”, escribieron muchos jóvenes nigerianos en Twitter. Y estaban listos para probarlo.

En pocos días, los nigerianos en Nigeria y el extranjero estaban en la calle con una sola voz y haciendo campaña por una causa: poner fin a SARS.

Leer más: Cobertura Especial de Global Voices — #EndSARS: Movimiento juvenil para poner a la violencia policial en Nigeria

En este periodo, los nigerianos crearon un equipo formidable en Twitter, una iniciativa descentralizada de recaudación de fondos, un equipo de profesionales legales voluntarios, cocineros, oficiales de seguridad privada, funcionarios médicos privados, y cibernautas cuyas responsabilidad era tuitear constantemente con esa etiqueta.

En Twitter, la gente denunció colegas arrestados y encontró soluciones, la gente denunció casos de violencia policial y recibió auxilio médico, la gente publicó alertas de dónde operaban los oficiales de SARS y salvaron a cientos de nigerianos de tomar esa ruta, y reunió evidencia (contra el Gobierno y la Policía) en casos de muertes extrajudiciales.

Las protestas acabaron una semana después de su inicio, pero dejaron muy importantes lecciones a los jóvenes. Finalmente, los nigerianos reconocieron en ese momento que Twitter no es solo una plataforma de medios sociales. Es donde pueden motivarse para tomar acción contra el Gobierno y responsabilizarlo, y generar procesos para eludir las  ineficiencias del Gobierno. El Gobierno nigeriano también tomó nota.

Prohibición de Twitter

El 4 de junio, el Gobierno nigeriano prohibió Twitter, aunque no fue una acción aislada.

El Gobierno nigeriano seguía precedentes de otros Gobiernos del continente, como Egipto, Uganda, Ghana, Etiopia y otros alrededor del mundo, como Irán, Corea del Norte y China. Estos Gobiernos han cerrado o restado velocidad a internet y cerrado medios sociales mientras reprimen todas las formas de comunicación entre ciudadanos.

En un giro casi inesperado del Gobierno, horas después del anuncio del bloqueo, los nigerianos encontraron una solución. El 5 de junio, al día siguiente de la prohibición, Google Trends registró un aumento de más del 500 % de búsquedas de VPN en Nigeria.

Leer más: Acceso denegado: Costos sociales y económicos del apagón de Twitter en Nigeria

Protestas del 12 de junio

El 12 de junio tiene un fuerte simbolismo para los nigerianos.

El 12 de junio de 1993, Nigeria tuvo sus primeras elecciones presidenciales democráticas desde el golpe militar de 1983. Los nigerianos salieron en masa, desafiaron al mal clima, las afiliaciones religiosas, de clase y étnicas para una elección a menudo descrita como  las elecciones más libres y justas del país. El jefe Moshood Kashimawo Olawale (MKO) Abiola, empresario nigeriano y candidato del ahora desparecido Partido Social Demócrata, supuestamente ganó las elecciones.

Pero la alegría del 12 de junio fue breve. El gobierno militar, encabezado por el general Ibrahim Babangida anuló los resultados de las elecciones por irregularidades electorales, Esto llevó a una crisis política. El 11 de junio de 1994, Abiola se anunció como presidente legítimo de Nigeria. Abiola estuvo detenido cuatro años en confinamiento solitario, y en 1998 murió de circunstancias desconocidas.

En 2018, en un intento por incorporar el simbolismo del 12 de junio, el Gobierno cambió las celebraciones del Día de la Democracia del 29 de mayo al 12 de junio. Antes de 2018, el 12 de junio solo se celebraba en Lagos, la capital económica, y en algunos estados del suroeste de Nigeria.

Al acercarse el Día de la Democracia de 2021, aumentó la agitación para una protesta el 12 de junio. La represión en Twitter generó traumáticos recuerdos para los nigerianos con suficiente edad para recordar los acontecimientos en torno a la prisión y muerte de Abiola.

Así que el 12 de junio, desoyendo todas las consecuencias y advertencias de los agentes de seguridad del país, los jóvenes nigerianos volvieron a salir a protestar. Esta vez, a diferencia de las protestas #EndSARS, Twitter estaba prohibido. Pero la gente desafió la prohibición con VPN para tuitear.

El efecto dominó del uso de VPN fue una avalancha de tuits de apoyo a las protestas del 12 de junio en diferentes países del mundo prácticamente sin aporte de famosos de esos países. Gracias a las VPN, los nigerianos pudieron conseguir que sus tuits fueran tendencias globales de muchos países del mundo, como Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos, Ucrania, Suiza, Austria y Bélgica, y consiguieron que su causa recibiera atención global desde el lugar de la protesta (o desde la comodidad de sus hogares).

Los nigerianos no se quedan sin dar la pelea

Manifestantes de #EndSARS sostienen sus pancartas frente a la Casa del Estado de Lagos, 11 de octubre de 2020. Imagen de TobiJamesCandids vía Wikimedia Commons.

De nuevo, el Gobierno nigeriano subestimó la resiliencia de su estruendosa población joven, que tiene casi 13.9 millones de desempleados. Lo que parecía ser una acción estratégica del Gobierno con la intención de silenciar la voz de millones de nigerianos se convirtió en otra oportunidad para que los nigerianos se movilizaran. Ante el desafiante Ejército nigeriano, ante la intensa resistencia, ante la posibilidad de morir, muchos nigerianos tomaron la oportunidad para volver a pedir justicia del Gobierno.

Para el nigeriano promedio, las redes sociales han dejado de ser “solo Twitter” o “solo Instagram”, aplicaciones para difundir fotos y plataformas de microblogueo. Se han convertido en vías para que los nigerianos creen sus propias plataformas sin riesgo de censura, para que se movilicen en masa para garantizar sus derechos y para que denuncien los males de su Gobierno. No es “solo Twitter”; es la única plataforma en la que los nigerianos pueden asegurarse de que sus voces no sean silenciadas y de que puedan exigir responsabilidades a un Gobierno opresor. No es “solo Instagram”; es la única forma de preservar las pruebas de un tiroteo masivo del Ejército nigeriano.

Twitter es el único bastión sobreviviente del discurso político en Nigeria. Es un espacio para jóvenes que conocen de tecnología, audaces y sin fronteras, que exigen constantemente una buena gobernabilidad. Es un canal independiente de información pública, de intercambio de noticias e ideas, al margen de la regulación gubernamental.

El Gobierno nigeriano lo sabe.

Los nigerianos no van a dejar de lado lo único que por fin les ha dado voz, plataforma y oportunidad de pedir cuentas a su Gobierno, sin luchar.

Este artículo forma parte de una serie de artículos que examinan las actividades de los jóvenes nigerianos en favor de la transparencia, la responsabilidad y la buena gobernanza. Este proyecto de redacción formaba parte del curso de Comunicación Digital para estudiantes de segundo año de Comunicación de Masas de la Escuela de Medios y Comunicación (SMC) de la Universidad Panatlántica de Lagos (Nigeria). Este proyecto está dentro de la formación de Global Voices en materia de información sobre derechos digitales y redacción para estudiantes de comunicación de todo el mundo.