Fryderyck Chopin – Concerto n° 2 in Fa minore per pianoforte e orchestra, Op. 21 – 193

Fryderyck Chopin – Concerto n° 2 in Fa minore per pianoforte e orchestra, Op. 21 – 1935

# Chopin, Fryderyk (ruolo: Compositore)
# Cortot, Alfred (ruolo: Pianista)
# Barbirolli, John (ruolo: Direttore)

# 01 – Allegro (formato MP3)
# 02 – Larghetto (formato MP3)
# 03 – Allegro vivace (formato MP3)

chopin_con_op21_bj_01_alleg

chopin_con_op21_bj_02_largh

chopin_con_op21_bj_03_alleg

da: www.liberliber.it
Licenza: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/

Pubblicato il Senza categoria | Commenti disabilitati

Luis de Gongora – En tenebrosa noche, en mar airado

En tenebrosa noche, en mar airado
Al través diera un marinero ciego,
De dulce voz y de homicida ruego,
De sirena mortal lisonjeado,

Si el fervoroso celador cuidado
Del grande Ignacio no ofreciera luego
(Farol divino) su encendido fuego
A los cristales de un estanque helado.

Trueca las velas el bajel perdido
Y escollos juzga que en el mar se lavan
Las voces que en la arena oye lascivas;

Besa el puerto, altamente conducido
De las que, para Norte suyo, estaban
Ardiendo en aguas muertas llamas vivas

Pubblicato il Senza categoria | Commenti disabilitati

Luis de Gongora – En la verde orilla

Los rayos le cuenta al Sol
Con un peine de marfil
La bella Jacinta un día
Que por mi dicha la vi
En la verde orilla
De Guadalquivir.

La mano oscurece al peine;
Mas qué mucho, si el abril
La vio oscurecer los lilios
Que blancos suelen salir
En la verde orilla
De Guadalquivir.

Los pájaros la saludan,
Porque piensa (y es así)
Que el Sol que sale en oriente
Vuelve otra vez a salir
En la verde orilla
De Guadalquivir.

Por sólo un cabello el Sol
De sus rayos diera mil,
Solicitando invidioso
El que se quedaba allí
En la verde orilla
De Guadalquivir.

Pubblicato il Senza categoria | Commenti disabilitati

Luis de Gongora – Déjame en paz, Amor tirano

Ciego que apuntas y atinas,
Caduco dios, y rapaz,
Vendado que me has vendido,
Y niño mayor de edad,
Por el alma de tu madre
—Que murió, siendo inmortal,
De envidia de mi señora—,
Que no me persigas más.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.

Baste el tiempo mal gastado
Que he seguido a mi pesar
Tus inquïetas banderas,
Forajido capitán.
Perdóname, Amor, aquí,
Pues yo te perdono allá
Cuatro escudos de paciencia,
Diez de ventaja en amar.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.

Amadores desdichados,
Que seguís milicia tal,
Decidme, ¿qué buena guía
Podéis de un ciego sacar?
De un pájaro ¿qué firmeza?
¿Qué esperanza de un rapaz?
¿Qué galardón de un desnudo?
De un tirano, ¿qué piedad?
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.

Diez años desperdicié,
Los mejores de mi edad,
En ser labrador de Amor
A costa de mi caudal.
Como aré y sembré, cogí;
Aré un alterado mar,
Sembré una estéril arena,
Cogí vergüenza y afán.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.

Una torre fabriqué
Del viento en la raridad,
Mayor que la de Nembrot,
Y de confusión igual.
Gloria llamaba a la pena,
A la cárcel libertad,
Miel dulce al amargo acíbar,
Principio al fin, bien al mal.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.

Pubblicato il Senza categoria | Commenti disabilitati

Luis de Gongora – Dejadme llorar

La más bella niña
De nuestro lugar,
Hoy viuda y sola
Y ayer por casar,
Viendo que sus ojos
A la guerra van,
A su madre dice,
Que escucha su mal:

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pues me distes, madre,
En tan tierna edad
Tan corto el placer,
Tan largo el pesar,
Y me cautivastes
De quien hoy se va
Y lleva las llaves
De mi libertad,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

En llorar conviertan
Mis ojos, de hoy más,
El sabroso oficio
Del dulce mirar,
Pues que no se pueden
Mejor ocupar,
Yéndose a la guerra
Quien era mi paz,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

No me pongáis freno
Ni queráis culpar,
Que lo uno es justo,
Lo otro por demás.
Si me queréis bien,
No me hagáis mal;
Harto peor fuera
Morir y callar,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Dulce madre mía,
¿Quién no llorará,
Aunque tenga el pecho
Como un pedernal,
Y no dará voces
Viendo marchitar
Los más verdes años
De mi mocedad?

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Váyanse las noches,
Pues ido se han
Los ojos que hacían
Los míos velar;
Váyanse, y no vean
Tanta soledad,
Después que en mi lecho
Sobra la mitad.

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Pubblicato il Senza categoria | Commenti disabilitati