Intervienen y espían dispositivos de periodistas y funcionarios de Gobierno en Kazajistán

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Programas espía se dirigen a periodistas, activistas y funcionarios de Gobierno de Kazajstán.

El teléfono de Serikzhan Mauletbai, entre otros miles, fue objeto del software de vigilancia Pegasus. Foto de Paolo Sorbello, usada con permiso.

Cuando una investigación reveló que los servicios de seguridad de Kazajistán podrían haber espiado a periodistas y defensores de derechos humanos en julio pocos quedaron sorprendidos pues el país tiene muy malos antecedentes de derechos humanos y libertad de prensa.

Más sorprendente fue la revelación del 21 de julio de que el presidente, el primer ministro y el alcalde de la ciudad más grande estuvieron sometidos al software espía que el grupo israelí NSO Group vendió al Gobierno.

Cuando se supo la noticia en el Proyecto de Reportajes de Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP), consorcio de periodistas de investigación, los medios auspiciados por el Gobierno de Kazajistán informaban sobre la noticia del primer ministro Askar Mamin cuando visitaba la región occidental de Mangistau. Ahí dio instrucciones al Gobierno local para que ayudaran al agricultores y ganaderos a lidiar con la reciente sequía.

Por su parte, medios de comunicación locales independientes informaron sobre los hallazgos de docenas de periodistas de investigación, que llamó a su investigación ‘Proyecto Pegaso‘, por el nombre del troyano virtual que el software israelí instaló en los teléfonos de algunos funcionarios del Gobierno.

El software entró sin ser advertido en los dispositivos móviles de algunos funcionarios del Gobierno y que habría permitido que lo servicios de seguridad escucharan a hurtadillas las conversaciones privadas y revisaran mensajes y fotos personales.

Los observadores señalaron que cada cliente debe haber gastado cerca de 2.5 millones de dólares para comprar el software, aunque NSO Group no lo ha confirmado.

Objetivos de alto perfil

Ya en 2018 se detectaron señales de que el aparato del Gobierno de Kazajistán podría estar usando el software espía Pegasus.

En ese momento, Kassym-Jomart Tokayev era jefe del Senado, Bakhytzhan Sagintayev era primer ministro, y Askar Mamin era director ejecutivo de la empresa ferroviaria estatal, el mayor empleador del país. A comienzos de 2019, el entonces presidente Nursultan Nazarbayev decidió que era hora de una reorganización. En febrero de 2021, designó a Mamin como primer ministro y llevó a Sagintayev a Almaty, a que se desempeñara como alcalde de la mayor ciudad del país. En marzo de 2019, Nazarbayev anunció inesperadamente su renuncia después de tres meses en el cargo, y entregó el mando a Tokayev.

Hasta ele 21 de julio, probablemente estas destacadas figuras no sabían que sus teléfonos estaban intervenidos con el software espía Pegasus.

El portavoz del Gobierno, Sadyk Akezhan, estuvo confundido por la noticia. En una entrevista con Radio Azattyk dijo:

Я думаю, что это из мира фантастики, абсурдно. Вы не считаете абсурдным то, что само правительство делает заказ и прослушивает телефоны президента и самого премьер-министра?

Creo que esto viene del mundo de fantasía, es absurdo. Pero esa es mi }opinión. ¿No creen que sería absurdo que el Gobierno compre [software espía] e instale micrófonos ocultos en los teléfonos de su propio presidente y el primer ministro?

Al 22 de julio, el Gobierno no había comentado al respecto.

Se sigue interviniendo a periodistas

De las decenas de miles de números de teléfono encontrados en la investigación del Proyecto Pegasus, es imposible determinar ahora cuántos fueron espiados y durante cuánto tiempo. La lista, que abarca más de 50 000 números de teléfono de casi 50 países, muestra los que fueron “seleccionados para ser sometidos a vigilancia”. En otras palabras, los usuarios del software espía podrían haber leído y escuchado cualquier cosa en el teléfono del intervenido, pero no hay pruebas de que lo hicieran ni de cuándo lo hicieron.

Lo más importante es que los números de teléfono profesionales de periodistas y activistas eran a menudo también sus números privados, lo que implica una violación de la privacidad potencialmente generalizada.

Serikzhan Mauletbai, de 30 años, trabajó en periodismo durante ocho años en Almaty y fue el primer periodista que apareció en la lista de atacados por el programa espía Pegasus en Kazajistán.

Serikzhan Mauletbai en un parque cerca de su ofcina en Almaty. Foto de Paolo Sorbello, usada con autorización.

En entrevista con Global Voices, Mauletbai describió la sensación de haber sido espiado y sus planes para seguir ejerciendo el periodismo.

Global Voices (GV): Mencionaste en una publicación de Facebook que esperaba que te vigilaran. ¿Qué va a cambiar ahora que sabes que te han sometido a este software espía?

Serikzhan Mauletbai (SM): Для меня ничего не поменялось, как я боролся за свободу слова, за комфортную работу журналистов в стране так и буду продолжать.

Serikzhan Mauletbai (SM): Para mí no ha cambiado nada. Así como luchaba por la libertad de expresión para que los periodistas trabajen en condiciones cómodas en este país, lo seguiré haciendo.

GV: En Kazajistán, la libertad de prensa está constantemente amenazada. Crees que otros periodistas también han sido objeto de esta vigilancia?

SM: Я уверен, в том что любой журналист в Казахстане, более и менее активно работающий, находится под надзором. Я думаю, что как минимум на них собранны досье, это моё мнение и те же самые спецслужбы знают, хотя бы минимальную информацию об этом человеке.

SM: Estoy seguro de que cualquier periodista más o menos activo en Kazajistán está bajo vigilancia. Creo que hay al menos un expediente sobre cada uno y que los servicios de seguridad saben algo sobre nosotros, aunque sea un poco.

GV: ¿Crees que algo cambiará o que el Gobierno abrirá una investigación tras estas revelaciones? 

SM: Нет, ничего не поменяется. Я думаю, что власти проигнорируют эту ситуацию.

SM: No, nada cambiará. Creo que el Gobierno ignorará esta situación.

Mauletbai dijo a medios locales que tiene la intención de escribir una carta al Gobierno para entender si es que lo han espiado, cuándo y por qué.

La lucha por la liberta de prensa continúa, dijo Mauletbai. La Liga de Periodistas Judiciales, que Mauletbai integra, ha luchado contra medidas restrictivas que el Gobierno quería implementar.

En 2019, el entonces ministro de Información, Dauren Abayev trató de aprobar una nueva regulación sobre acreditación de periodistas, que hubieran limitado severamente el acceso a la mayoría de conferencias de prensa para periodistas, sobre todo de medios independientes.

La Liga de Periodistas Judiciales y el Gremio de Reporteros de Tribunales también trabajaron para “abrir los tribunales”, destacó Mauletbai. La implacable presión del grupo de periodistas ha llevado a juicios más transparentes. En los últimos años, han sido pocos los ejemplos de periodistas impedidos o expulsados de los tribunales. Antes de la campaña, jueves y funcionarios judiciales trataban a arbitrariamente a los periodistas.